El reciente Campeonato Panamericano de Ráquetbol, celebrado en Guatemala, consolidó la posición de Bolivia como una potencia destacada en esta disciplina deportiva. La delegación boliviana regresó a casa con un impresionante palmarés, reafirmando su liderazgo en el ámbito continental y proyectando a sus figuras hacia el reconocimiento global.
Entre los atletas más sobresalientes, el raquetbolista tarijeño Jairo Sánchez dejó una huella significativa en la categoría Sub-21. En este torneo de alto nivel, que congregó a competidores de élite de todo el continente, Sánchez demostró un notable desempeño. Tras superar con éxito la fase clasificatoria, su camino se detuvo en la semifinal, donde cedió ante un fuerte representante de Canadá. A pesar de no alcanzar la final, Sánchez regresó a Tarija con una valiosa medalla de bronce, un logro que fue recibido con entusiasmo por la comunidad deportiva local.
El aeropuerto Oriel Lea Plaza de Tarija se convirtió en escenario de una cálida bienvenida para los hermanos Jairo y Santiago Sánchez. Familiares, deportistas y el presidente de la Asociación Departamental de Ráquetbol se congregaron para reconocer el esfuerzo y la dedicación de estos jóvenes atletas. La participación de ambos hermanos en el Panamericano fue considerada un éxito, resaltando el talento deportivo que emerge de la región chapaca.
Además del bronce de Jairo Sánchez, la delegación boliviana sumó otros bronces en la categoría individual, incluyendo los obtenidos por Moscoso en la categoría Open masculina y nuevamente Borja, quien brilló tanto en la Sub-21 como en la Sub-16.
Daniel Villarroel, presidente de la Asociación Departamental de Ráquetbol, expresó su satisfacción por la actuación de los hermanos Sánchez y destacó la importancia de su representación para el departamento de Tarija. Valentina Villarroel Garzón, otra raquetbolista local, también se unió a la bienvenida, mostrando el apoyo y la camaradería dentro del deporte. Aunque Villarroel Garzón había clasificado para el Panamericano, circunstancias imprevistas le impidieron participar.
El campeonato también fue testigo de la consagración de Conrrado Moscoso, el reconocido raqueta número uno de Bolivia. Moscoso añadió a su ya extenso currículum dos medallas de oro, en dobles masculino y por equipos, y una de bronce en individuales masculino. Su actuación contribuyó significativamente a la cosecha total de ocho medallas para Bolivia en el torneo, consolidando al ráquetbol como el deporte que consistentemente brinda mayores éxitos al país a nivel internacional. Con este desempeño, Bolivia reafirma su posición como una potencia mundial en el ráquetbol, gracias al talento y la dedicación de atletas como Moscoso, los hermanos Sánchez y Borja, entre otros
