Una reciente evaluación llevada a cabo por la Dirección de Medio Ambiente del Gobierno Autónomo Municipal de Cochabamba determinó que la Laguna Alalay se encuentra en un estado ecológico favorable. Las autoridades municipales señalaron que el cuerpo de agua atraviesa actualmente una de sus mejores fases, lo cual se atribuye a la constante entrada de agua y a las labores de recuperación que se han mantenido a lo largo del tiempo, favoreciendo una notable proliferación de vida acuática.
La laguna, que abarca una superficie superior a las 185 hectáreas, es hogar de una significativa diversidad biológica.
En cuanto a la vegetación acuática, se ha identificado la presencia de macrófitas cubriendo únicamente alrededor del 1% de la superficie del espejo de agua. Si bien esto se considera positivo para el ecosistema, requiere una gestión continua. Para ello, un equipo de 35 trabajadores del programa PLANE se dedica a la recolección de estas plantas.
Se observa también un incremento en la reproducción de especies acuáticas como Gambusia, Carpa y Platincho. Adicionalmente, la zona alberga una población aviar considerable, superando las 3 mil aves, lo que evidencia un equilibrio en el ecosistema.
Un factor clave en el mantenimiento del volumen de agua en la laguna es el suministro continuo de aguas subterráneas provenientes de Arocagua. Este flujo, que se estableció desde la gestión anterior, opera las 24 horas del día, los 365 días del año, aportando un caudal constante de 45 litros por segundo. Esta aportación contribuye a la estabilidad del nivel del agua, cuya profundidad máxima alcanza los 4.5 metros.
Para el presente año, se tienen previstas pruebas hidráulicas en coordinación con los regantes, con el propósito de minimizar la evaporación y asegurar la disponibilidad de agua que pueda ser utilizada en beneficio de la laguna, especialmente durante periodos de sequía
