Desde su actual suspensión por parte del Comité de Ética de la Federación Boliviana de Fútbol, Ronald Raldes, quien preside el club Oriente Petrolero, ha dirigido una comunicación formal al titular de la Confederación Sudamericana de Fútbol, Alejandro Domínguez. En dicha misiva, presenta excusas por su rúbrica en un escrito que, según su versión, fue redactado y enviado sin su total anuencia.
Dentro del texto, Raldes sostiene que fue persuadido por otras personas para estampar su firma en el documento, el cual ponía en entredicho la administración del presidente federativo, Fernando Costa. Este escrito, según detalla, fue posteriormente remitido a la Conmebol por un conjunto de directivos, incluyendo líderes de instituciones deportivas de Santa Cruz y La Paz. El dirigente, quien también tuvo una destacada carrera como futbolista, enfatizó que su propósito original no contemplaba impulsar pesquisas contra Costa ni menoscabar la reputación de la organización continental.
Explica que, tras ser llevado a firmar el mencionado escrito por influencia externa, su envío a la Conmebol se produjo sin su consentimiento explícito en ese momento. Argumenta que esta acción derivó en la apertura de investigaciones que considera innecesarias e injustificadas dirigidas hacia el ingeniero Fernando Costa.
Adicionalmente, el directivo extendió sus excusas de manera directa tanto a la Conmebol como a la FBF. Subrayó firmemente que en ningún momento buscó sembrar dudas sobre la solidez o la honorabilidad de las entidades rectoras del fútbol en Sudamérica, ni perjudicar el buen nombre del actual titular de la federación boliviana. Manifestó su pesar no solo por lo expresado en aquella comunicación, sino también por cualquier efecto negativo que pudiera haber causado en la percepción de la Conmebol.
En su comunicación, Raldes recalcó su adhesión a los valores fundamentales del deporte, como la probidad, la claridad y el respeto mutuo. Afirmó estar listo para cooperar plenamente en cualquier gestión necesaria para corregir o enmendar el contexto generado.
Esta iniciativa epistolar surge mientras Raldes permanece apartado de sus funciones por determinación del Comité de Ética de la FBF, sanción derivada de su involucramiento en actuaciones consideradas improcedentes dentro de las disputas directivas que han afectado al fútbol boliviano. Con este paso, parece procurar tender puentes hacia una posible reconciliación con las máximas autoridades del fútbol tanto en Bolivia como en la esfera sudamericana
