Miles de personas se congregaron hoy en Montevideo para acompañar el cortejo fúnebre del expresidente uruguayo José Mujica. La procesión partió desde la Torre Ejecutiva con destino al Palacio Legislativo, donde se llevará a cabo el velatorio.
En un momento emotivo previo a la partida, frente al Palacio Estévez, el actual mandatario, Yamandú Orsi, depositó el pabellón nacional sobre el féretro. Junto a él, la viuda de Mujica, Lucía Topolansky, presenció el acto. El ataúd es transportado en una cureña.
El cortejo avanzó por la principal arteria de la capital, la avenida 18 de Julio, entre muestras de afecto y aplausos. Cientos de militantes del Movimiento de Participación Popular, sector histórico ligado al expresidente, encabezaron la marcha portando banderas. Vestidos de negro, muchos lucían camisetas con la frase No me voy, estoy llegando en la espalda.
Esta expresión cobra especial significado, ya que fue pronunciada por Mujica el 1 de marzo de 2015, al concluir su mandato presidencial de cinco años. En aquella ocasión, manifestó: No me voy, estoy llegando. Me iré con el último aliento y donde esté estaré por ti, estaré contigo, porque es la forma superior de estar con la vida. Gracias, querido pueblo.
El recorrido del cortejo contempla detenciones simbólicas frente a las sedes del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros, el Movimiento de Participación Popular y el Frente Amplio, todas ubicadas en la zona céntrica de la ciudad.
El velatorio está previsto para comenzar a las 15:00 hora local en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo. El acceso estará abierto al público general. La duración del velatorio aún no ha sido confirmada, barajándose la posibilidad de que se extienda por 24 o 36 horas.
El deceso de José Mujica ocurrió este martes en Montevideo, a los 89 años de edad, pocos días antes de cumplir los 90. Su fallecimiento se produjo aproximadamente un año después de que le fuera diagnosticado un tumor maligno en el esófago.
La detección del tumor fue anunciada públicamente el 29 de abril del año anterior. Posteriormente, se confirmó su naturaleza maligna, lo que llevó a que el expresidente se sometiera a tratamiento de radioterapia en Montevideo. A principios de este año, se reportó que la enfermedad se había extendido al hígado.
La noticia de su fallecimiento fue confirmada por el presidente Yamandú Orsi. Orsi expresó profundo pesar por la pérdida de quien describió como un referente y conductor, destacando su legado y amor por el pueblo uruguayo
