El gobierno departamental de Tarija ha informado sobre la situación actual de tres proyectos de construcción de fábricas que recibieron financiamiento del Programa Solidario Comunal (PROSOL) entre los años 2018 y 2020.
Estos proyectos incluyen una fábrica de malla antigranizo ubicada en la comunidad de Yesera, en el municipio de Cercado, y dos instalaciones situadas en la comunidad de Calamuchita, municipio de Uriondo: una fábrica de tubos y una planta transformadora de frutas.
Según declaraciones del secretario de Desarrollo Económico, Recursos Naturales y Medio Ambiente, Efraín Rivera, estas iniciativas se encuentran paralizadas. La razón principal aducida para esta interrupción es la falta de documentación legal y técnica necesaria. Rivera detalló que no se han presentado los descargos correspondientes, como pólizas de importación, facturas de compra de equipos y materiales, o documentación relativa a la construcción de los galpones, entre otros requisitos.
Esta ausencia de respaldo documental y técnico sugiere, según el funcionario, un manejo irregular de los recursos asignados a lo largo de las tres gestiones mencionadas. Ante este escenario, la gobernación ha tomado la determinación de no desembolsar los recursos de las siguientes gestiones que estaban previstos para la puesta en funcionamiento de estas fábricas.
Otro aspecto identificado que contribuye a la problemática es la falta de un plan de negocios estructurado. Adicionalmente, al contar con un número considerable de beneficiarios involucrados, los costos operativos recaen directamente sobre ellos. La situación se complica por la aparente inexistencia de una organización de base sólida y una normativa clara para operar, lo que se ve afectado por los cambios en las directivas.
La información manejada por el gobierno departamental indica que la fábrica de tubos en Calamuchita está asociada a 1.100 productores, mientras que la fábrica de malla antigranizo en Yesera vincula a más de 550 productores, quienes formarían parte de la administración de los proyectos.
Frente a estas irregularidades, el gobierno departamental ha ordenado la realización de auditorías internas. El proceso para la fábrica de malla antigranizo ya ha sido iniciado, mientras que los trámites para auditar las dos fábricas restantes están en curso. Una vez concluidos, los resultados de estas auditorías serán remitidos a la Contraloría General del Estado.
El secretario Rivera advirtió que, en caso de no presentarse los descargos solicitados, los bienes correspondientes a estos proyectos podrían pasar a ser propiedad del gobierno departamental. No obstante, planteó una alternativa: que dichos bienes puedan ser entregados en comodato y que los recursos provenientes de futuras solicitudes del programa Prosol se destinen a finalizar la construcción de estas fábricas
