La implementación de programas orientados a la reconversión productiva en Tarija está generando un impacto significativo en la economía local, particularmente en el sector agrícola. Familias que han participado en estas iniciativas, enfocadas en cultivos de alto valor comercial, se han convertido en los principales proveedores de frutilla para el mercado de la ciudad.
Autoridades municipales, encabezadas por el ejecutivo local, han visitado recientemente las comunidades beneficiarias para constatar el progreso de estos proyectos. Durante estas visitas, se ha podido observar que las familias que recibieron apoyo, como la dotación de plantines de frutilla, se encuentran en plena fase de producción. Este éxito les ha permitido establecer una alternativa económica viable para enfrentar el contexto de crisis que atraviesa el país.
Desde la secretaría municipal encargada del desarrollo económico y productivo, se ha destacado que el modelo de reconversión está arrojando resultados positivos concretos. Un ejemplo notable es el de un productor en la comunidad de Pampa Redonda. Tras recibir plantines de frutilla en 2022, este agricultor, que previamente se dedicaba al cultivo de hortalizas tradicionales como tomate y pimentón, decidió transformar completamente su producción. Utilizando las plantas madre para propagar nuevos plantines, logró expandir su cultivo de manera exponencial, dedicándose exclusivamente a la frutilla. Actualmente, cuenta con una plantación que supera las 9.000 unidades y se encuentra en plena cosecha. Demostrando adaptabilidad, ha implementado estructuras de protección para sus cultivos, lo que le permite continuar cosechando sin interrupciones incluso con la llegada del invierno.
El apoyo municipal no se limita a la entrega inicial de insumos. El personal técnico de la secretaría brinda asesoramiento constante y realiza seguimiento a los beneficiarios para optimizar la producción. Asimismo, se llevan a cabo gestiones para facilitar a estos productores el acceso a espacios de comercialización en los mercados locales.
Este enfoque de reconversión productiva es considerado por las autoridades como una realidad palpable que está mejorando la calidad de vida de las familias en el campo. Los propios agricultores reconocen que la apuesta por cultivos como la frutilla, el nogal o los olivos representa una oportunidad clara para incrementar sus ingresos económicos y, consecuentemente, el bienestar de sus hogares.
Productores como uno de la comunidad de Guerrahuayco han compartido su experiencia positiva. Señalan que, a menudo, la producción de cultivos tradicionales como la papa no genera los rendimientos esperados ni compensa el esfuerzo y el tiempo invertidos, llegando incluso a resultar en pérdidas. En contraste, la frutilla se ha revelado como una opción mucho más rentable. Explican que, a diferencia de cultivos con una única cosecha anual, la frutilla puede producir durante un periodo extenso de hasta ocho meses, con la posibilidad de realizar cosechas frecuentes, incluso varias veces por semana. Este rendimiento superior anima a otros agricultores de la región a considerar la transición hacia estos cultivos más lucrativos
