La producción de miel en el departamento de Tarija está experimentando un crecimiento sostenido año tras año, impulsada por una fuerte demanda en diversos mercados. Según información proporcionada por Lucinda Labra, presidenta de la Asociación Departamental de Productores Apícolas de Tarija (ADAVAT), esta actividad involucra a más de 28 asociaciones distribuidas en cinco municipios de la región.
Los canales principales para la comercialización de la miel tarijeña incluyen la Empresa Boliviana de Alimentos (EBA), los programas de suministro para paquetes alimentarios destinados a adultos mayores y personas con discapacidad, y en ciertas provincias, la provisión para el desayuno escolar.
Un acuerdo significativo concretado el año pasado con la empresa EBA contempla la entrega de aproximadamente 100 toneladas de miel. De este total, ya se han despachado 60 toneladas: 30 en noviembre del año anterior y otras 30 en febrero del presente año. Restan por entregar entre 30 y 40 toneladas para completar el compromiso.
El dinamismo del mercado ha motivado que un número creciente de productores se sume a la apicultura como una alternativa económica viable. Durante el último año, comunidades del pueblo Guaraní en el municipio de Entre Ríos se han incorporado a esta actividad productiva.
Paralelamente al incremento en la producción de miel, la asociación ha comenzado a desarrollar una línea de productos derivados de la colmena. Esta gama incluye propóleo, cremas, champús, jabones, desodorantes, atomizadores y otros artículos.
Para comercializar estos productos transformados, se están implementando diversas estrategias de venta. Se están abriendo puntos de venta en distintas áreas de la ciudad, y grupos de mujeres organizan ferias, como las que se realizan en la zona de la ex-terminal, expandiendo gradualmente su presencia en este segmento del mercado.
Un aspecto distintivo de la ADAVAT es su enfoque en una gestión apícola responsable, que busca operar en armonía con el entorno natural y respetar los ciclos biológicos de las colmenas.
La asociación pone un fuerte énfasis en la capacitación continua de sus miembros. Cuentan con profesionales titulados a nivel técnico medio y superior, y algunos están cursando diplomados. Este esfuerzo formativo no solo mejora las prácticas internas, sino que también facilita el intercambio de conocimientos y experiencias con apicultores de todo el país
