El precio de la carne de pollo ha experimentado un incremento en el mercado mayorista de Tarija, un ajuste que impacta inicialmente a los comerciantes y que, previsiblemente, se trasladará al costo final para el consumidor. Representantes del sector avícola han confirmado este encarecimiento.
Karina Cachambi, representante del sector, explicó que este aumento se fundamenta, principalmente, en el constante incremento semanal del costo de insumos esenciales para la producción, como los productos veterinarios y los pollitos bebé.
Asimismo, Cachambi señaló que otro factor determinante, que el sector enfrenta desde el año 2023, es la escasez de dólares en el mercado y la consecuente elevación de su cotización en circuitos no oficiales. Esta situación, indicó, no es exclusiva de la avicultura; afecta de manera general a todo el ámbito agropecuario.
Los proveedores comunican estos incrementos en los insumos de manera semanal, lo que obliga a los productores a actualizar sus estructuras de costos de forma continua.
Respecto a los precios, Cachambi detalló que actualmente el precio de entrega del kilo de pollo a los mayoristas se sitúa en 20 bolivianos, y estimó que el precio para el consumidor final no debería superar los 21 o 22 bolivianos por kilo.
La representante del sector también reconoció que este ajuste de precios es, en ocasiones, aprovechado por intermediarios para aplicar márgenes de ganancia elevados, repercutiendo negativamente en el bolsillo del consumidor.
Finalmente, Cachambi manifestó que, a pesar del contexto económico complejo, los productores avícolas aseguran estar realizando esfuerzos para mantener el abastecimiento en los mercados, aunque advirtió que desafíos adicionales, como la escasez de carburantes, complican las operaciones de distribución
