El estadio Hernando Siles, un recinto de gran valor histórico para el deporte nacional y escenario de numerosas proezas, enfrenta actualmente una situación estructural crítica. Esta advertencia surge de una evaluación técnica llevada a cabo por ingenieros de la filial paceña de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia, quienes respondieron a una solicitud de inspección por parte de los atletas que entrenan habitualmente en el complejo de Miraflores.
Según el análisis de los especialistas, la edificación, construida en 1930 y objeto de una remodelación en la década de 1970, presenta fallas significativas atribuidas a un prolongado período sin el mantenimiento adecuado. Entre los hallazgos más preocupantes se encuentran filtraciones generalizadas que han derivado en el desprendimiento de material de concreto y una severa corrosión del acero de refuerzo, elementos fundamentales cuya afectación compromete la capacidad portante de la estructura del estadio.
Adicionalmente a los riesgos estructurales, el informe detalla las precarias condiciones en las que desarrollan sus actividades los deportistas de diversas disciplinas como taekwondo, karate, gimnasia y levantamiento de pesas. Se constataron butacas en mal estado, sistemas eléctricos deficientes y áreas afectadas por la humedad. En algunas secciones, la armadura de acero se encuentra visiblemente expuesta.
Los ingenieros enfatizaron que la situación demanda una intervención profunda, no meramente superficial. Consideran indispensable la realización de un estudio técnico exhaustivo para abordar la rehabilitación estructural del estadio de manera integral. El llamado a las autoridades es urgente, instando a tomar medidas decisivas antes de que el deterioro alcance un punto irreversible.
A pesar de su estado actual, el Hernando Siles sigue siendo el campo de juego para importantes clubes de fútbol local como Bolívar y The Strongest. No obstante, la selección nacional ha optado por utilizar otros escenarios para sus compromisos.
Este estadio, que fue testigo de momentos icónicos de la historia deportiva boliviana, como la clasificación al Mundial de 1994 o la memorable victoria por 6 goles a 1 frente a Argentina, refleja hoy las consecuencias del abandono y requiere atención prioritaria para su recuperación
