A pesar de la existencia de una legislación diseñada para sancionar los actos de discriminación, su plena aplicación no se materializa con la efectividad esperada, resultando en que numerosos incidentes queden sin resolución. El representante del Colectivo LGBT en Tarija, Hugo Maraz, ha señalado que una parte considerable de los miembros de su organización son objeto de discriminación.
No obstante, muchas de estas situaciones no llegan a ser formalmente denunciadas. Maraz atribuye esta reticencia a la falta de seguimiento, explicando que en una ciudad como Tarija, de menor tamaño, los afectados a menudo optan por no llevar los casos más allá.
Por otra parte, en el contexto del reciente proceso electoral nacional, Maraz destacó la inscripción de dos personas pertenecientes a la comunidad como potenciales candidatos a cargos legislativos, tanto para diputaciones como para senadurías. Desde el colectivo se considera que esta circunstancia podría ser de gran utilidad, anticipando que la posible elección de estos individuos brindaría un apoyo significativo
