Durante una ceremonia conmemorativa por los 216 años del Regimiento 1ro de Infantería Colorados de Bolivia – Escolta Presidencial, el jefe de Estado, Luis Arce, hizo un llamado a la unidad entre la ciudadanía y las Fuerzas Armadas. Esta convocatoria, según sus palabras, es fundamental para superar lo que describió como un nuevo teatro de operaciones que enfrenta el país.
El mandatario rememoró la destacada participación histórica de los Colorados en diversas contiendas bélicas, subrayando que la unidad militar debe seguir siendo un emblema de disciplina, patriotismo, constancia y apego al orden institucional dentro de las FF.AA. Argumentó que esta firmeza es necesaria ante la aparición de lo que calificó como nuevas expresiones antinacionales.
Estas manifestaciones, explicó el Presidente, buscan actualmente alterar la propiedad de los recursos nacionales, retrasar el avance del desarrollo, obstaculizar la aprobación de proyectos estratégicos y frenar los logros de la gestión gubernamental. Su objetivo, afirmó, es generar inestabilidad en el país y, en última instancia, provocar una fragmentación territorial que derive en conflictos internos.
No obstante, expresó su convicción de que, una vez más, las fuerzas patriotas, actuando conjuntamente con el pueblo, defenderán la Constitución Política del Estado y los principios democráticos.
Señaló que la defensa de la soberanía nacional ya no se limita a los escenarios de batalla tradicionales, sino que se extiende a ámbitos como el desarrollo económico, la innovación tecnológica, la justicia social y la protección del patrimonio natural.
El nuevo teatro de operaciones, sostuvo, se desarrolla en la mente de la población, donde la confrontación se manifiesta a través de la siembra de incertidumbre, la especulación y la distorsión de la historia. La victoria, enfatizó, solo será posible mediante la cohesión entre el pueblo y las Fuerzas Armadas.
El Presidente trazó un paralelo, indicando que la misma valentía y dedicación exhibidas por los Colorados en conflictos pasados deben aplicarse hoy en la lucha contra la pobreza, las amenazas externas, la corrupción y las desigualdades sociales.
Indicó que, en el contexto actual, la estrategia de defensa de Bolivia implica fortalecer sus instituciones civiles, policiales y militares, garantizando así el bienestar colectivo de todos los ciudadanos.
Reiteró el llamado a la unidad, instando a emular el espíritu indomable de los antepasados y a compartir una visión de un futuro próspero para la nación.
Estas declaraciones del Presidente Arce se producen en un momento en que el país atraviesa una crisis económica y se prepara para las elecciones nacionales previstas para agosto próximo. Sin embargo, el proceso electoral se ve empañado por la incertidumbre generada por recursos judiciales en curso que buscan dificultar su desarrollo y por la posibilidad de medidas de presión impulsadas por ciertas facciones políticas, particularmente aquellas alineadas con el ‘evismo’
