La situación del sistema de salud en el departamento de Tarija experimenta un recrudecimiento. La tensión escaló este lunes con el inicio de un bloqueo carretero en el puente internacional por parte de organizaciones cívicas de Bermejo. Su demanda central apunta a la administración departamental: exigen la asignación de fondos y la reincorporación de setenta y cinco empleados del hospital Virgen de Chaguaya.
Según voceros de Bermejo, la responsabilidad de proveer recursos y personal a un centro de tercer nivel como el hospital local recae en la gobernación departamental. No obstante, reportan que desde mayo el establecimiento carece de personal esencial en áreas como limpieza, hotelería, traslado de pacientes y enfermería.
En respuesta a la situación, el gobernador Oscar Montes Barzón abordó el tema este lunes. Sostuvo que la administración departamental no puede seguir asumiendo obligaciones que, a su juicio, corresponden a los gobiernos nacional y municipales. En consecuencia, descartó la posibilidad de nuevas incorporaciones de personal.
El mandatario departamental enfatizó que la gobernación no posee una obligación legal respecto a la provisión de ítems de salud. Atribuyó las contrataciones pasadas a periodos de mayor bonanza económica, recursos que, afirmó, ya no están disponibles. Advirtió que las medidas de presión en las carreteras no alterarán esta postura, ratificando la falta de solvencia financiera.
En este contexto, Oscar Montes informó que el mismo lunes se envió una comunicación formal a los ocho alcaldes municipales. En ella, se les notifica la decisión de la gobernación de rescindir, en un plazo de dos meses, los contratos correspondientes a ítems de salud asignados a establecimientos de primer y segundo nivel.
Consideró un despropósito la expectativa de nuevas contrataciones por parte de la gobernación en un momento en que se están dando por terminados otros contratos. Reiteró que la responsabilidad de dotar de ítems para los tres niveles de atención recae en el gobierno central, el cual, según él, dispone de los recursos necesarios a través de presupuestos ministeriales y fondos del Sistema Único de Salud (SUS), cuya administración también involucra a las alcaldías.
El ejecutivo departamental anticipó que el municipio de Cercado será pionero en asumir la gestión de aproximadamente noventa ítems de salud que actualmente dependen de la administración departamental. Sugirió que el costo de este personal podría ser cubierto con los diez millones de bolivianos en remanentes que, según sus datos, posee la alcaldía de Tarija.
Por su parte, la secretaria de Desarrollo Humano de la Gobernación, Lourdes Vaca, confirmó que la entidad atraviesa un periodo de reajuste financiero. Enfatizó que, bajo estas circunstancias, no es viable seguir subvencionando los ítems de salud correspondientes a la esfera municipal
