El presidente de la Federación Boliviana de Fútbol, Fernando Costa, abordó públicamente el incidente sufrido por la selección nacional en Maturín, Venezuela. El equipo experimentó una prolongada retención en tierra, impidiendo su despegue durante más de doce horas después del encuentro contra el combinado local.
Costa calificó lo ocurrido como inaceptable y solicitó a la FIFA una intervención urgente. El dirigente explicó que la federación boliviana ya tenía conocimiento de posibles contratiempos, basándose en experiencias previas compartidas por la dirigencia de la selección peruana en la misma localidad. Ante esta previsión, la FBF había tomado medidas logísticas, incluyendo la contratación de una aerolínea ecuatoriana, con el fin de garantizar el cumplimiento de los itinerarios de vuelo.
A pesar de estas precauciones, el plantel boliviano quedó varado en territorio venezolano por un periodo superior a medio día. Esta demora alteró significativamente la planificación y preparación del equipo de cara a su siguiente compromiso frente a Chile. La llegada del equipo a Bolivia se produjo recién en la tarde del sábado, lo que implicó la pérdida de una jornada valiosa destinada al descanso y el entrenamiento.
El presidente federativo manifestó con firmeza que este tipo de situaciones no pueden ser toleradas, señalando que se trata de un problema recurrente que han enfrentado otras selecciones, mencionando específicamente a Perú y Colombia en ocasiones anteriores. Insistió en la necesidad de poner fin a estos incidentes y advirtió que las autoridades venezolanas deben ser conscientes del riesgo que implican para las delegaciones deportivas. Subrayó que la situación es grave y no debe tomarse a la ligera, ya que podría derivar en accidentes.
Costa aclaró que la FBF no tiene intención de perjudicar a la Federación Venezolana de Fútbol, con la cual mantiene una relación institucional cordial. No obstante, fue enfático al afirmar que es fundamental establecer un precedente para evitar que este tipo de contratiempos se repitan en futuras ventanas internacionales. Su mensaje fue claro: no desean que esta experiencia se vuelva a producir.
El máximo representante del fútbol boliviano confirmó que se está formalizando un reclamo ante la FIFA. Adicionalmente, informó que se encuentra en comunicación con otras federaciones que han experimentado dificultades similares en Venezuela, con el propósito de coordinar una acción conjunta.
Expresó la percepción de una clara mala intención detrás del incidente. Concluyó señalando que la queja que se presenta ante la FIFA es contundente, y su objetivo primordial no es la obtención de puntos deportivos, sino sentar un precedente que garantice que ninguna otra selección deba pasar por una situación idéntica
