Grupos sociales vinculados al expresidente Evo Morales han iniciado bloqueos en importantes vías terrestres de Bolivia. Estas acciones comenzaron el pasado lunes 2 de junio, en un contexto marcado por la crisis económica que atraviesa el país y tras una semana previa de conflictos que dejaron un saldo de heridos y detenciones.
Según datos viales actualizados al inicio de la semana, se identificaron 24 puntos de interrupción en la red fundamental de carreteras. El ministro de Gobierno ha confirmado que el número de interrupciones ha disminuido drásticamente en comparación con la semana pasada. La afectación se concentra principalmente en el departamento de Cochabamba, con 11 puntos de conflicto. Le siguen Potosí con seis, Oruro y Santa Cruz con tres cada uno, y Beni con un punto.
Ante esta situación, se ha desplegado una operación coordinada entre fuerzas policiales y militares para intentar controlar los accesos, con un enfoque particular en la ruta que conecta Cochabamba con el occidente del territorio nacional.
Los manifestantes articulan sus demandas en torno a la renuncia del presidente Luis Arce y expresan su protesta por la coyuntura económica. Por su parte, el presidente Arce ha atribuido la autoría intelectual de estas movilizaciones al expresidente Morales, sugiriendo que buscan presionar para habilitar una futura candidatura presidencial.
En relación con estas tensiones, un dirigente del sector afín al expresidente presentó un audio que, según se afirma, corresponde a la voz de Morales discutiendo la posibilidad de cercar las ciudades. Aunque el propio Morales ha desestimado la grabación calificándola de montaje, una verificación independiente ha determinado que el audio no fue generado por inteligencia artificial ni sufrió manipulación
