El combinado nacional chileno intensifica su preparación para el crucial encuentro del martes ante Bolivia en el estadio Villa Ingenio de El Alto. Ante el desafío que representa la altitud, que supera los 4.000 metros sobre el nivel del mar, el equipo dirigido por Ricardo Gareca ha implementado el uso de cámaras de hipoxia. Esta tecnología permite simular las condiciones de baja presión atmosférica y escasez de oxígeno, facilitando la aclimatación del organismo de los jugadores. Esta metodología constituye un pilar fundamental en la preparación física, enmarcada en un plan específico concebido para optimizar el rendimiento en estas condiciones extremas.
A pesar de la minuciosa preparación, el equipo deberá afrontar el partido con ausencias significativas. Arturo Vidal y Guillermo Maripán no estarán disponibles debido a la acumulación de tarjetas amarillas, mientras que Alexander Aravena ha sido descartado por lesión. Estas bajas obligan al director técnico Ricardo Gareca a reconfigurar el once inicial frente a un conjunto boliviano que también pugna por mejorar su posición en la clasificación.
Para el combinado chileno, el compromiso en El Alto reviste carácter de final. La imposibilidad de sumar los tres puntos significaría la eliminación oficial de las Eliminatorias Sudamericanas con miras al Mundial de 2026. Por consiguiente, la expedición al altiplano boliviano ha elevado el nivel de tensión y exigencia en la preparación de La Roja, conscientes de que no hay margen para el error
