Operadores del transporte pesado en Tarija han anunciado un ajuste en sus tarifas de fletes, citando la insostenibilidad financiera de sus operaciones actuales. La decisión surge tras una reunión celebrada este martes entre representantes de las cuatro principales organizaciones del sector en la región: los sindicatos Tarija, 4 de Agosto, Río San Juan del Oro y 25 de abril.
Según explicaron dirigentes del sector, el incremento generalizado en los costos operativos ha erosionado la rentabilidad, llevando a muchas empresas a trabajar a pérdida. El encarecimiento de los insumos para el mantenimiento vehicular es una de las principales preocupaciones. Se estima que el precio de los repuestos ha escalado entre un 70% y un 100%. A esto se suma el alza en el costo de lubricantes, grasas y otros materiales esenciales para el funcionamiento de los camiones.
Considerando el impacto de estos aumentos no solo en el mantenimiento de las unidades, sino también en otros gastos como la alimentación de los conductores y el cumplimiento de obligaciones financieras, el sector ha determinado que es indispensable modificar las tarifas. La propuesta inicial contempla una elevación de los fletes en un rango del 30% al 40%.
A pesar de este ajuste propuesto, algunos transportistas señalan que incluso este incremento podría no ser suficiente para cubrir la totalidad del alza de costos que, en ciertos rubros, alcanza el 100%.
La escasez de diésel es otro factor recurrente que agrava la situación, afectando la fluidez de las operaciones en los últimos años. Asimismo, los bloqueos de carreteras representan un obstáculo significativo que impide el desarrollo normal de sus actividades, generando pérdidas adicionales que se suman al complejo panorama económico.
La determinación de aumentar los fletes será formalmente comunicada a los clientes para que estén al tanto de las variaciones que reflejan el actual contexto de mercado que impacta directamente en los costos del transporte de carga.
Carlos Valdez Delgado, dirigente del sindicato 4 de Agosto, confirmó la crítica situación financiera, indicando que su organización, a pesar de los incrementos de precios en el mercado, había mantenido sus tarifas sin cambios hasta ahora. Manifestó que operan en números rojos y que la falta de repuestos, que a menudo deben traerse de otras regiones, complica aún más el escenario. Lamentó que, en ocasiones, se culpe al transporte por la suba general de precios, cuando sus propios fletes se habían mantenido estables. Su sindicato, en particular, evalúa un ajuste tarifario de entre el 25% y el 30% para intentar revertir las pérdidas acumuladas. El sector espera que las medidas de contingencia anunciadas para el suministro de combustible contribuyan a normalizar sus actividades
