El próximo enfrentamiento entre los tradicionales rivales de Santa Cruz se disputará bajo una circunstancia inédita en tiempos recientes: la ausencia de los aficionados de uno de los equipos en las tribunas. Oriente Petrolero, que ejercerá formalmente como visitante por motivos de recaudación económica, no contará con el respaldo de su parcialidad en el estadio Gilberto Parada de Montero. Ante esta situación, sus seguidores están organizando una manifestación de apoyo para despedir al plantel antes de su traslado para el importante compromiso frente a Blooming.
El partido está fijado para la tarde del domingo, con inicio a las 17:15, correspondiente a la undécima jornada del campeonato de la División Profesional. La necesidad de trasladar el clásico a Montero surge debido al cierre temporal del estadio Ramón Tahuichi Aguilera, siendo el recinto montereño el único del departamento cruceño habilitado actualmente para albergar encuentros de la máxima categoría del fútbol nacional.
Blooming, en su rol de local también por razones financieras, tomó la determinación de que el encuentro se juegue únicamente con la presencia de sus propios seguidores. Esta decisión, coordinada con las autoridades de seguridad, se fundamenta en la catalogación del partido como de alto riesgo y en la capacidad limitada del estadio Gilberto Parada, factores que influyeron en la restricción de acceso para la afición visitante.
En este contexto, los simpatizantes de Oriente Petrolero han comenzado a articular un evento de respaldo, conocido popularmente como banderazo, con el fin de expresar su aliento al equipo antes de su desplazamiento a Montero. La iniciativa parte de los grupos organizados de la barra y plataformas digitales afines al club, quienes buscan generar un ambiente de unidad y apoyo a pesar de no poder acompañar al plantel en el estadio.
El desempeño reciente del conjunto Albiverde ha mostrado una tendencia positiva, acumulando cuatro partidos consecutivos sin conocer la derrota. Esta racha, sumada a un momento de estabilidad institucional, ha revitalizado el entusiasmo entre los aficionados, quienes aspiran a inyectar motivación al equipo mediante cánticos, banderas y el sonido de los bombos en la previa del clásico.
Se anticipa que este acto de despedida tenga lugar en las inmediaciones del sitio de concentración del plantel. Aunque el horario exacto aún no se ha definido, se barajan dos posibilidades principales: realizar el banderazo durante la noche del sábado o en la mañana del domingo, poco antes de que la delegación emprenda su viaje hacia Montero. Las resoluciones finales sobre la hora y el punto de encuentro se tomarán en las próximas horas, tras una reunión entre los colectivos organizadores. La finalidad es clara: transmitir al equipo que, a pesar de la distancia física, el apoyo de su gente estará presente de manera incondicional
