Una reciente ola de frío extremo ha causado estragos significativos en los cultivos del departamento de Tarija, con daños extensos en guisantes, frutas y hortalizas, especialmente en el Valle Central y otras municipalidades. El impacto se ha manifestado con mayor crudeza en localidades que experimentaron incluso precipitaciones de nieve. Las plantaciones que estaban próximas a su recolección, como los guisantes y ciertas hortalizas, sucumbieron a las bajas temperaturas. De igual forma, aquellos cultivos sembrados con retraso, a consecuencia de un periodo de lluvias intensas, resultaron particularmente afectados.
El sector agrícola ha enfrentado desafíos adicionales debido a las variaciones climáticas, que obligaron a modificar los calendarios de siembra y cosecha previamente establecidos. A esto se suma el notable encarecimiento de los insumos esenciales. El precio de un saco de urea, por ejemplo, ha alcanzado los 850 bolivianos, lo que genera incertidumbre entre los productores sobre la viabilidad de nuevas siembras, dada la dificultad para cubrir los costos necesarios y asegurar una producción rentable. Ante este complejo escenario, los agricultores están evaluando diversas estrategias para mitigar las repercusiones económicas y climáticas de cara a la próxima campaña agrícola.
Por otro lado, la oficina regional del servicio meteorológico ha informado sobre la inminente llegada de una nueva masa de aire frío. Se pronostica un descenso abrupto de las temperaturas para el 29 de junio, con una previsión similar para el 4 de julio. Esta información ha sido transmitida a la Dirección Departamental de Educación, que considerará la posibilidad de adelantar la fecha de inicio de las vacaciones invernales para los centros educativos
