La sesión legislativa, que se extendió por casi nueve horas en un ambiente de acaloradas discusiones y mutuas descalificaciones, culminó sin éxito, llevando al vicepresidente David Choquehuanca a declarar un receso. La reanudación del plenario será comunicada en una fecha próxima.

El objetivo principal de esta convocatoria era la ratificación de dos importantes acuerdos de financiamiento: uno por 30 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otro por 100 millones de dólares de la cooperación japonesa. A pesar de los consensos previos que se habían articulado en la vicepresidencia, las profundas divergencias manifestadas durante la jornada impidieron la aprobación de cualquier iniciativa legislativa.

Las tensiones se hicieron patentes cuando se procedió a la votación electrónica del crédito del BID. El vicepresidente concedió la palabra al diputado secretario Delfor Burgos para el cómputo de los votos. Inmediatamente, el senador secretario Roberto Padilla reclamó la prerrogativa reglamentaria para realizar dicha labor, argumentando que la normativa le confería esa atribución.

Un áspero cruce de palabras se desató entre Padilla y Burgos, mientras el vicepresidente observaba la escena en silencio. Posteriormente, el vicepresidente indicó la necesidad de repetir la votación, explicando que había designado a Burgos porque la pantalla de recuento de Padilla había presentado una falla. Esta justificación desató la indignación de Padilla, quien protestó enérgicamente.

Ante la creciente crispación, la presidenta en ejercicio del Senado, Gladys Alarcón, intervino, anunciando el retiro del Senado de la sesión. Alarcón acusó de manipulación y afirmó que no se prestarían a tales prácticas. Tras su declaración, se levantó y abandonó el hemiciclo, siendo secundada por el senador Padilla.

Con la ausencia de quorum en la mesa directiva y la dispersión de los senadores, el vicepresidente Choquehuanca intentó sin éxito encontrar a un legislador con funciones en la directiva que pudiera asumir la secretaría. Al no haber nadie disponible para dicha función, se vio forzado a declarar el receso.

Durante las casi nueve horas de deliberación, ningún punto del orden del día fue abordado o resuelto, lo que evidenció que los esfuerzos de diálogo previos, sostenidos por casi un mes en la vicepresidencia para alcanzar acuerdos, resultaron infructuosos

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Related Posts