En un reciente desarrollo, un vocal del Tribunal Supremo Electoral ha comunicado formalmente a la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) su decisión de renunciar al principio de secreto bancario que ampara a los ciudadanos. Esta medida se produce en respuesta a una serie de acusaciones formuladas en su contra por sectores afines al evismo. Adicionalmente, el funcionario ha manifestado su intención de iniciar acciones legales por estas imputaciones, aunque sin precisar aún los destinatarios de dichas demandas. Incluso, ha dejado entrever la posibilidad de incursionar en el ámbito político en el futuro.
El vocal ha declarado públicamente su disposición a que sus cuentas bancarias sean examinadas, afirmando que las presentará a la ASFI para garantizar total transparencia, pues asegura no tener nada que ocultar. Ha calificado las imputaciones como infantiles y ha anunciado que, una vez concluidos los próximos comicios, procederá con las acciones penales correspondientes contra aquellos que busquen menoscabar su reputación.
Las acusaciones más recientes, que emergieron este miércoles a través de un supuesto informe proveniente de Argentina, señalan al vocal y a la cónyuge del presidente Luis Arce, Brígida Durán, de haber participado en una operación financiera. Según este informe, el vocal habría recibido 30.000 dólares estadounidenses con el presunto fin de inhabilitar a las agrupaciones políticas Pan-Bol y FPV.
Ante estas alegaciones, el vocal ha hecho un llamado a la seriedad de los medios de comunicación, instándolos a no dejarse influenciar por lo que considera meros rumores. Ha solicitado a la prensa la verificación de las fuentes, sugiriendo que el informe en cuestión podría ser una fabricación orquestada desde el extranjero.
Es relevante señalar que, en la sesión de sala plena del 7 de mayo, donde se determinó la eliminación de la personería jurídica de Pan-Bol y FPV, se registraron dos votos disidentes, uno de ellos correspondiente al vocal en cuestión y el otro a la vocal Nelly Arista. Sin embargo, la denuncia específica en su contra sostiene que él habría aprobado la eliminación de la personería de ambos partidos.
El vocal ha interpretado estas recurrentes acusaciones como un factor que lo fortalece e incluso como una suerte de invitación a la esfera política, una aspiración que considera legítima, aunque ha reafirmado su compromiso actual como árbitro electoral. Ha expresado su extrañeza por la constante focalización de las denuncias de irregularidades en su persona, percibiendo una aparente fijación, lo que refuerza su determinación de iniciar procesos legales contra quienes lo difamen
