La reciente jornada en el estadio Jesús Bermúdez de Oruro dejó un sabor amargo para Oriente Petrolero, que sufrió una contundente derrota por 5-1 frente a GV San José. Este revés, crucial en la pugna por las posiciones de clasificación, evidenció una superioridad del equipo local que se tradujo en una abultada diferencia en el marcador.
Tras el encuentro, el director técnico Gualberto Mojica ofreció una evaluación sincera de la actuación de su equipo. Reconoció que el planteamiento táctico diseñado para el partido no produjo los resultados esperados y que el adversario logró infligir el daño precisamente por las vías que se habían identificado como peligrosas. Se tenía plena conciencia de que el enfrentamiento era crucial contra un competidor directo en la lucha por las posiciones de clasificación, y a pesar de la previsión, la defensa fue superada en sus líneas, con los goles encajados produciéndose de la manera que el análisis previo había advertido.
A pesar del duro golpe, la perspectiva dentro del equipo es de mirar hacia adelante. El estratega albiverde enfatizó la necesidad de pasar la página con la mayor celeridad posible, reconociendo la justa victoria del rival. Esto implica un arduo trabajo para recuperar terreno en la tabla de posiciones y, fundamentalmente, subsanar las deficiencias defensivas que resultaron determinantes en el resultado adverso.
Actualmente, Oriente Petrolero se ubica en la séptima casilla con quince unidades. La próxima fecha representa una nueva oportunidad para el conjunto, que se prepara para recibir en casa a otro contendiente directo, con el objetivo primordial de recuperar su identidad futbolística y sumar puntos vitales que le permitan escalar en el campeonato
