El portero boliviano Guillermo Viscarra se erigió como una pieza fundamental para Alianza Lima durante el reciente Torneo Apertura del fútbol peruano, donde el equipo concluyó en la segunda posición. A pesar de su notable desempeño y la lucha constante del conjunto, el empate sin goles frente a UTC en la jornada final no fue suficiente para superar al líder del campeonato, que acumuló treinta y nueve puntos, dos más que el cuadro aliancista.
Desde su llegada a principios de año, Viscarra, originario de Santa Cruz, demostró una seguridad inquebrantable bajo los tres palos, lo que le permitió afianzarse rápidamente como un pilar en la estrategia del director técnico Néstor Gorosito. Su consistencia fue clave para que el equipo compitiera arduamente por el título hasta el último momento.
A lo largo del semestre, el exguardameta de The Strongest participó en veinticinco encuentros, sumando un total de dos mil doscientos cincuenta minutos de juego entre el certamen local y la Copa Libertadores. Su aportación resultó esencial para mantener la competitividad del equipo tanto en el ámbito nacional como en el internacional. Este nivel sostenido lo posiciona firmemente como una de las alternativas más fiables para la portería de la selección boliviana
