En la conmemoración del 216 aniversario de la Revolución del 16 de Julio de 1809, el presidente Luis Arce presentó un balance de las iniciativas gubernamentales destinadas al departamento, al tiempo que expresó su preocupación por los obstáculos al desarrollo derivados de la falta de aprobación de proyectos en la Asamblea Legislativa Plurinacional.

Durante una Sesión de Honor, organizada por la Asamblea Legislativa Departamental y la Brigada Parlamentaria, el mandatario detalló que La Paz se encuentra en proceso de establecer 36 plantas industriales. Esta ambiciosa iniciativa, que representa una inversión cercana a los 2.600 millones de bolivianos, busca transformar el departamento en un referente productivo y de desarrollo a nivel nacional.

Entre las instalaciones ya operativas o entregadas, se destaca la planta de transformación de cereales en Viacha, que implicó una inversión superior a los 180 millones de bolivianos. Esta planta posee una capacidad de almacenamiento de 40.000 toneladas y puede procesar 1.800 toneladas de pastas y fideos anualmente. En el mismo municipio de Viacha, se ha finalizado recientemente la construcción de una planta procesadora de derivados de almendra, con una inversión superior a los 24 millones de bolivianos. Adicionalmente, en El Alto, la planta de transformación de papa, que demandó más de 160 millones de bolivianos, ya se encuentra en plena operación.

No obstante, el jefe de Estado manifestó que el progreso de La Paz se ha visto mermado por la inacción en la aprobación de diversas propuestas legislativas. Ilustró esta situación con el desarrollo vial hacia el norte del departamento, que permanece estancado debido a la falta de luz verde para proyectos cruciales. Mencionó específicamente un puente en Guanay, paralizado desde junio de 2024 y rechazado en dos ocasiones por el órgano legislativo, así como la Sección 5 de la carretera Río Seco – Desaguadero, cuya aprobación está pendiente desde abril del presente año. El presidente atribuyó esta situación a una postura de oposición política que, según su análisis, busca perjudicar al departamento.

En lo que respecta a la infraestructura para el municipio de La Paz, el presidente también lamentó que la región haya sido relegada por lo que describió como una falta de voluntad legislativa. Esto se evidenció en el rechazo de una ley que habría asegurado el financiamiento para la ampliación de la Línea Café de Mi Teleférico, beneficiando a más de 135.000 personas, y la construcción de la nueva Línea Carmesí. La inversión estimada para ambos proyectos superaba los 620 millones de bolivianos. Ante este panorama, el mandatario hizo un llamado a todas las ramas del Estado para que cumplan con su deber histórico y garanticen la continuidad del desarrollo en La Paz.

Finalmente, el presidente Arce afirmó que el legado de su administración se centrará en la consolidación de la marcha al norte. Este concepto, explicó, busca la unidad de todo el departamento para impulsar la producción en diversas áreas de las provincias septentrionales. El objetivo último de esta iniciativa es liberar a la población paceña de la dependencia alimentaria y fortalecer el desarrollo y la prominencia del departamento

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Related Posts