Una tensa situación se vivió en el mercado Campesino de Tarija, donde comerciantes se enfrentaron a personal de la Intendencia Municipal y de Defensa del Consumidor. El incidente ocurrió durante una inspección destinada a controlar la venta de medicamentos sin la debida autorización, una práctica que compromete seriamente la salud pública.
La operación, llevada a cabo durante la mañana del viernes, fue un esfuerzo conjunto entre la Dirección de Defensa del Consumidor, el Servicio Departamental de Salud (Sedes) y la Guardia Municipal. Su objetivo era verificar la legalidad de la comercialización de fármacos en los diversos puestos y tiendas del concurrido mercado.
Durante la revisión, se identificaron dos establecimientos que vendían productos farmacéuticos sin la documentación legal correspondiente, como facturas de origen. En un intento por eludir el decomiso, los propietarios de uno de los locales optaron por distribuir los medicamentos entre los transeúntes, aunque se sospecha que estos productos fueron en realidad trasladados a otros puestos por comerciantes cómplices. En el segundo establecimiento, la situación escaló cuando se utilizó un aerosol insecticida contra los presentes, incluyendo a los representantes de la prensa, en un intento por impedir la inspección y cerrar las puertas del negocio. Además, se confirmó que una funcionaria de Defensa del Consumidor fue agredida en el transcurso de los eventos.
La resistencia de los comerciantes se intensificó, llegando a organizarse para obstaculizar por completo el operativo y confrontar directamente a los funcionarios municipales y de protección al consumidor.
Una representante de Defensa del Consumidor enfatizó que, si bien se reconoce la necesidad de trabajar, esta actividad debe enmarcarse dentro de los límites de las licencias de funcionamiento. Se había advertido previamente a los vendedores sobre la prohibición de comercializar ciertos medicamentos y átomos debido a su procedencia incierta y el riesgo que representan. La funcionaria recordó que la venta de fármacos está estrictamente regulada y solo puede realizarse en farmacias legalmente habilitadas, donde se garantiza la correcta conservación y dispensación por parte de personal capacitado, conforme a la normativa vigente. La comercialización de estos productos en mercados o almacenes no autorizados es una infracción grave que atenta contra la seguridad y el bienestar de la población
