La mitad de la flota de vehículos que opera en el servicio público de Tarija se encuentra inmovilizada debido a la persistente escasez de combustibles. Esta situación ha generado una profunda preocupación en el sector del autotransporte departamental.
Numerosos autobuses de pasajeros, microbuses y camiones de gran tonelaje se suman a las extensas filas que se forman en las estaciones de servicio, aguardando por horas, e incluso días, para poder abastecerse de gasolina o diésel. Representantes del gremio han manifestado su inquietud ante la falta de una solución efectiva, señalando que la imposibilidad de adquirir combustible paraliza la actividad y compromete la operatividad diaria.
La interrupción del servicio tiene serias repercusiones económicas para los transportistas. Muchos afiliados se ven imposibilitados de generar los ingresos necesarios para el sustento de sus familias y para cumplir con las cuotas de préstamos bancarios. Sus unidades permanecen detenidas por periodos de hasta dos o tres días en los puntos de distribución de carburantes, lo que agrava su situación financiera.
Aunque se ha planteado la posibilidad de un paro generalizado, como lo han sugerido otras federaciones a nivel nacional, el sector en Tarija considera que una medida de esta índole no sería la solución en el contexto actual, y por el contrario, podría exacerbar los problemas existentes.
La problemática del desabastecimiento no se limita a la capital, extendiéndose a diversas provincias. En Bermejo, por ejemplo, los productores de caña de azúcar están seriamente afectados por la carencia de diésel, un insumo vital para sus operaciones.
El sector cañero ha expresado su frustración ante la ausencia de una respuesta gubernamental que garantice el suministro. La situación es crítica, especialmente considerando que al menos un centenar de camiones son indispensables para trasladar la materia prima al ingenio de Industrias Agrícolas de Bermejo Sociedad Anónima (IABSA) a partir del próximo domingo, fecha en que está programado el inicio de la zafra azucarera. La falta de combustible amenaza con comprometer el arranque de esta importante campaña productiva
