El fútbol argentino ha iniciado una significativa iniciativa experimental con el objetivo de normalizar la presencia de aficionados visitantes en los estadios. Este programa piloto contempla, en una primera instancia, dos encuentros clave durante el fin de semana.
El sábado, el estadio de Lanús será el escenario donde el equipo local reciba a Rosario Central. Se estima que aproximadamente 6.500 seguidores del conjunto rosarino, impulsados en parte por la reciente incorporación de Ángel Di María, acompañarán a su equipo desde las tribunas. Al día siguiente, la ciudad de Córdoba albergará el segundo partido bajo esta modalidad, con el enfrentamiento entre Talleres y River Plate, para el que se prevé la asistencia de unos 6.500 simpatizantes del equipo de Núñez.
El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio Tapia, se pronunció públicamente junto a autoridades del gobierno provincial de Buenos Aires, destacando la trascendencia de esta medida. Según sus declaraciones, esta representa un punto de inflexión para el fútbol nacional. El dirigente explicó que la implementación busca facultar a los clubes que dispongan de la capacidad y el deseo de recibir a público visitante para que puedan hacerlo. La visión a largo plazo de este programa experimental es lograr el restablecimiento completo de la asistencia de aficionados visitantes en todas las canchas para el año 2026.
Como parte de las gestiones futuras, se ha programado una reunión para la próxima semana entre el titular de la AFA y el ministro de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires. Esta jurisdicción es de particular importancia, ya que alberga los estadios de nueve de los treinta equipos que conforman la Liga Profesional.
La prohibición del ingreso de hinchas de equipos visitantes a los estadios se remonta a 2013, tras un lamentable incidente en el que un seguidor del club Lanús perdió la vida a causa de un disparo de la fuerza policial durante un encuentro entre su equipo y Estudiantes de La Plata.
A pesar de esta restricción general, el fútbol argentino había encontrado una vía para la asistencia de aficionados visitantes a través de la Copa Argentina, la segunda competición más relevante a nivel nacional. Este torneo de eliminación directa se caracteriza por disputarse en estadios neutrales; sin embargo, uno de los equipos asume el rol de local, recibiendo la mayor parte de las localidades, mientras que el otro, en calidad de visitante, puede adquirir entradas para un sector específico destinado a hinchas neutrales.
Cabe recordar que en 2016, la AFA ya había implementado otra prueba piloto con el propósito de permitir el regreso de los visitantes en los campeonatos de liga. No obstante, su implementación fue breve, extendiéndose por apenas un par de jornadas antes de ser suspendida
