Durante la presente gestión, diversas organizaciones dedicadas a la protección animal, en conjunto con la Federación de Juntas Vecinales de Tarija, impulsaron dos iniciativas legislativas con el propósito de restringir el empleo de artefactos pirotécnicos, particularmente en celebraciones festivas y manifestaciones públicas.
La asambleísta departamental Carmen Rosa Valencia, una de las promotoras de esta propuesta, explicó que los proyectos fueron presentados tanto ante la Asamblea Legislativa Departamental como ante el Consejo Municipal de Cercado. El objetivo primordial de estas medidas es salvaguardar el bienestar de la fauna y proteger la salud mental de personas con autismo y otras discapacidades que son particularmente sensibles a los ruidos fuertes.
La iniciativa concitó un significativo respaldo y empatía de múltiples sectores de la sociedad. Cuatro asociaciones departamentales que representan a niños y adultos con autismo, así como tutores de individuos con síndrome de Down y otras condiciones neurodivergentes, se sumaron activamente a la propuesta, evidenciando el amplio apoyo comunitario.
No obstante, a pesar del considerable respaldo ciudadano, las propuestas legislativas no prosperaron en ambas instancias. La razón esgrimida fue la existencia de una normativa nacional preexistente que ya regula el uso de juegos pirotécnicos y materiales explosivos, lo que impidió la aprobación de las leyes locales planteadas.
Ante esta situación, se ha optado por un enfoque diferente. Se buscará establecer alianzas estratégicas con aquellos grupos que frecuentemente recurren a petardos y otros explosivos durante sus protestas. La meta es fomentar métodos alternativos de expresión que no causen perjuicio a los animales ni a los sectores más vulnerables de la población, incluyendo a quienes padecen problemas de audición. Se aspira a promover formas de manifestación más consideradas y menos disruptivas para la paz social.
En esta misma línea, se ha concretado un acuerdo con el comité organizador de la tradicional Fiesta Grande de San Roque. Este pacto busca minimizar el uso de pirotecnia durante la procesión y el recorrido por las calles de la ciudad. Se ha establecido que, inicialmente, solo se detonarán tres dispositivos explosivos: uno al inicio del trayecto, otro a la mitad y el último al llegar al destino final. La intención es reducir progresivamente esta cantidad hasta lograr la eliminación total de estos artefactos en futuras ediciones del evento
