La infraestructura de drenaje pluvial de la ciudad, compuesta por aproximadamente ochocientos sumideros, ha experimentado algunas obstrucciones tras las recientes precipitaciones, incluida una granizada inicial.
La causa principal de estos bloqueos no reside en una falta de mantenimiento regular, sino en el considerable arrastre de desechos y material orgánico, como hojas y ramas, que se produce con la primera lluvia intensa del año. Esta precipitación inicial actúa como un agente de limpieza natural para las calles, llevando la suciedad acumulada hacia los puntos más bajos donde se ubican los desagües. La caída de granizo, además, contribuye significativamente al desprendimiento de follaje, lo que agrava la acumulación de material.
Es fundamental comprender que, en situaciones de lluvias torrenciales, la capacidad de absorción del sistema de drenaje puede verse momentáneamente superada por el volumen de agua que cae en un corto periodo. Aunque los niveles de agua en las vías públicas puedan ascender temporalmente durante el aguacero, los sumideros continúan operando y el nivel del agua desciende progresivamente una vez que cesa la lluvia.
Ciertas áreas presentan desafíos particulares. El sector de La Víbora Negra, por ejemplo, es reconocido como un punto crítico. Se trata de una zona de drenaje natural donde, a pesar de los esfuerzos constantes de limpieza, el flujo de agua a menudo desborda la superficie debido a la presencia de una quebrada en el lugar.
Asimismo, se ha identificado que algunas prácticas ciudadanas contribuyen a exacerbar el problema. Se ha observado que, especialmente en el área central, los desagües son obstruidos deliberadamente. Una de las razones detrás de esta acción es la emanación de olores desagradables, producto de conexiones ilegales del sistema de alcantarillado sanitario a la red de drenaje pluvial. Estas conexiones irregulares provocan que, durante las épocas secas, se generen hedores que llevan a algunos residentes a bloquear los sumideros.
La entidad responsable de los servicios de agua y saneamiento cuenta con los medios para identificar los domicilios que mantienen estas conexiones irregulares, y se ha sugerido la aplicación de sanciones para disuadir tales prácticas. Ante la eventualidad de futuras lluvias, los equipos de intervención municipales permanecen en alerta y preparados para atender cualquier emergencia que pueda surgir
