La selección nacional de Bolivia se prepara para un compromiso desafiante este martes en Moscú, donde enfrentará al potente equipo de Rusia en un partido amistoso internacional. Este encuentro, programado para las 13:00 hora boliviana, es una pieza clave en la estrategia de preparación del combinado sudamericano de cara al repechaje intercontinental de marzo de 2026 en México, que otorgará dos plazas para la próxima Copa del Mundo.
Bajo la dirección técnica de Óscar Villegas, el plantel boliviano se presenta con una configuración inédita, forzado a realizar cambios en al menos dos sectores del campo debido a la confirmación de cuatro bajas significativas. Entre los jugadores que no podrán ser considerados por diversas lesiones se encuentran Moisés Paniagua, Lucas Chávez y Carmelo Algarañaz. Cabe destacar que Paniagua ya había estado ausente en el partido anterior contra Jordania. La cuarta ausencia corresponde a Diego Arroyo, cuya no inclusión se debe a una solicitud de su club en Ucrania, que ha pedido su exención de la convocatoria nacional en el contexto del conflicto bélico con Rusia.
Este panorama ha llevado al cuerpo técnico a buscar nuevas alternativas para la conformación del once inicial. En la línea defensiva, se espera que Luis Haquin forme la dupla central con Leonardo Zabala, quien debutaría bajo el mando de Villegas, a pesar de ser un habitual en las listas de convocados. El sector ofensivo es el más afectado por las lesiones. Por ello, José Martines, quien fue llamado de emergencia y no pudo llegar a tiempo para el encuentro con Jordania, ahora está disponible y es un fuerte candidato a la titularidad. Asimismo, Henry Vaca podría tener la oportunidad de iniciar el partido, mientras que la responsabilidad de la referencia en ataque recaerá en Enzo Monteiro.
Una posible modificación en la portería podría verse en este cotejo, con Guillermo Viscarra como probable reemplazo de Carlos Lampe. El partido en la capital rusa marca el cierre de la gira europea de Bolivia, que ha cumplido con la normativa FIFA de disputar un máximo de dos amistosos. El primero de ellos resultó en una victoria contra Jordania el pasado viernes en Estambul.
Rusia, por su parte, llega a este enfrentamiento con una impresionante racha de 13 partidos invicto desde 2023, aunque todos estos encuentros han sido de carácter amistoso. Desde febrero de 2022, tras la invasión de Ucrania, el fútbol ruso ha sido inhabilitado por la FIFA y la UEFA para participar en competiciones oficiales de selecciones y clubes. Esta prohibición truncó sus aspiraciones de clasificar al Mundial de Catar 2022, en el que se encontraban en carrera al momento del conflicto.
El resultado de este martes tiene implicaciones para la configuración del ranking FIFA. Al tratarse de un amistoso de Clase A, el marcador incidirá directamente en la próxima actualización de la clasificación mundial. Rusia ocupa actualmente el puesto 35 en la clasificación de septiembre de este año
