El Club Blooming se enfrenta a un desafío considerable debido a la extensa lista de jugadores inhabilitados, tanto por diversas lesiones como por sanciones disciplinarias. Esta situación impacta directamente la configuración del equipo de cara a sus próximos compromisos, incluyendo el crucial encuentro frente a Bolívar.
Samuel Garzón, cuya lesión se remonta al 26 de junio en el partido contra Wilstermann, aún no tiene una fecha estimada de reincorporación. Su estado de salud actual incluye una fractura nasal no desplazada, una fisura tibial y una rotura del ligamento cruzado anterior, lo que lo mantiene en un prolongado proceso de rehabilitación.
Nahuel Acosta, quien sufrió una avulsión completa del aductor largo el 9 de mayo, también ante Wilstermann, ha superado ya cinco meses de rehabilitación. Actualmente, el futbolista se concentra en ejercicios de fortalecimiento muscular y acondicionamiento aeróbico en el terreno de juego, bajo estricta supervisión. Se anticipa que podría reintegrarse a los entrenamientos colectivos en aproximadamente quince días.
Santiago Echebarne, afectado por una distensión de ligamento colateral medial de grado dos en la rodilla desde el 18 de septiembre, tras el encuentro con Independiente, progresa favorablemente. Su rutina incluye ejercicios de fuerza, estabilidad y readaptación deportiva, con la expectativa de unirse al grupo en el plazo de una semana.
Martín Alaniz se recupera de la recaída de un desgarro previo en el gemelo izquierdo, incidente ocurrido el 29 de septiembre durante el partido contra San Antonio de Bulo Bulo. Tras catorce días de evolución, el jugador ya cumple con sesiones de fisioterapia y un programa de entrenamiento diferenciado en el gimnasio y en el campo, proyectándose su retorno a las prácticas grupales en aproximadamente una semana.
Richard Spenhay, quien sufrió un esguince de tobillo de grado dos el 28 de septiembre frente a San Antonio de Bulo Bulo, ha mostrado una evolución constante en los últimos catorce días, realizando fisioterapia en doble jornada. Su suspensión por acumulación de cinco tarjetas amarillas le ha permitido concentrarse plenamente en su rehabilitación, y se espera que esté disponible para los próximos compromisos del equipo.
Gabriel Valverde se encuentra en la fase de fortalecimiento muscular, realizando ejercicios específicos en el campo, tras sufrir un desgarro en el tercio medio de la unión miotendinosa del bíceps femoral largo el 29 de septiembre durante una sesión de entrenamiento. Con trece días de recuperación, su regreso a la actividad grupal se estima en diez días.
Guido Vadalá, quien padece un desgarro muscular de grado dos en el oblicuo externo izquierdo desde el 5 de octubre, tras el partido contra Guabirá, está inmerso en un programa de fisioterapia y rehabilitación. Su reincorporación a los entrenamientos colectivos podría darse en diez días, aunque deberá cumplir una sanción por la tarjeta roja que recibió previamente ante San Antonio.
Matías Abisab, afectado por una distensión de grado dos del ligamento colateral medial desde el 5 de octubre en el duelo contra Guabirá, se limita por ahora a sesiones de fisioterapia debido a la persistencia del dolor, lo que ha retrasado el inicio de su fase de fortalecimiento. Su retorno a la cancha se prevé en aproximadamente veinticinco días. Adicionalmente, el jugador se encuentra suspendido por una expulsión directa en un encuentro anterior contra Wilstermann.
César Romero, quien presenta un pinzamiento radicular en las vértebras L4 y S1 de la zona lumbar, una afección que se originó el 5 de octubre en el partido frente a Guabirá, ha completado siete días de evolución bajo un estricto plan de fisioterapia y ejercicios controlados. A esta dolencia se suma una suspensión por expulsión directa en el encuentro ante San Antonio, lo que lo inhabilita para el próximo compromiso contra Bolívar.
En resumen, la plantilla cruceña enfrentará el próximo encuentro con un número considerable de ausencias. Además de los jugadores mencionados que cumplen sanción disciplinaria, Marc Enoumba también se encuentra inhabilitado por una tarjeta roja recibida frente a Wilstermann, pendiente de la confirmación oficial de su sanción
