La Empresa Tarijeña de Electricidad (Setar), bajo la órbita de la administración departamental, ha resuelto suspender la recaudación de la tasa por el servicio de aseo urbano a partir del mes de noviembre, una medida que ha generado una grave preocupación por la viabilidad financiera de la entidad municipal encargada de la gestión de residuos. Esta determinación, según las autoridades locales, pone en riesgo inminente la operatividad de la empresa municipal.
El ejecutivo municipal de Tarija, Jhonny Torres Terzo, ha manifestado su enérgico desacuerdo con la determinación de Setar, atribuyendo la responsabilidad de esta situación al gobernador Oscar Montes Barzón. Torres Terzo confirmó la inminente interrupción de este cobro, a pesar de las previas solicitudes municipales para evitar una acción que, según advirtió, impactará de manera directa y adversa en la operatividad del servicio de recolección de desechos sólidos.
La autoridad local enfatizó que la medida afecta exclusivamente al municipio de Tarija, el cual, además, no ha recibido la asignación del 1% de los recursos de la gobernación desde 2022, a diferencia del resto de las jurisdicciones departamentales. El burgomaestre criticó la percepción de inacción departamental hacia Tarija, señalando que esta postura se mantiene incluso cuando el municipio asume competencias que corresponden a la gobernación, como la provisión de la contraparte para proyectos de infraestructura clave como la represa de Calderas. Asimismo, mencionó la asunción de responsabilidades en obras como el puente Chaupicancha, cuya competencia recae en el nivel departamental. Torres Terzo instó a evitar decisiones impulsadas por el resentimiento o la falta de información detallada.
El alcalde cuestionó los motivos detrás de la decisión, recordando la participación accionaria del gobierno municipal en Setar, a pesar de lo cual se genera un problema que amenaza la continuidad operativa de EMAT. Advirtió que la ausencia de recaudación de esta tasa por un solo mes podría precipitar a EMAT a la insolvencia, imposibilitando el pago de salarios y la sostenibilidad de sus operaciones. Subrayó la necesidad de adquirir combustible para la flota de vehículos de EMAT, descrita como obsoleta y no renovada por administraciones previas, a pesar de la disponibilidad de recursos. Calificó la acción de la gobernación como una determinación unilateral.
Por su parte, el gobernador Oscar Montes, al desmentir supuestos intentos de sabotaje al cierre de campaña de una fuerza política, afirmó que el gobierno municipal colabora con dicho partido y que personal vinculado a este distribuye propaganda en contra de la administración departamental. Montes también hizo mención de la presencia de grupos foráneos en Tarija, incluyendo ciudadanos de nacionalidad mexicana que se habrían desplazado hacia la zona de San Lorenzo, así como reportes sobre la llegada de contingentes asociados a movimientos políticos específicos. No obstante, el gobernador declinó pronunciarse sobre la decisión de Setar de suspender el cobro de la tasa de aseo, argumentando que se trata de una empresa con autonomía administrativa y que las consultas pertinentes deberían dirigirse directamente a su dirección.
En este contexto, los trabajadores de EMAT han iniciado movilizaciones en rechazo a la medida que impide la recaudación de la tarifa por el servicio de recolección de basura. Han exigido la revocación de esta determinación, advirtiendo que, de no ser atendidos, adoptarán acciones de protesta más contundentes. Los empleados reconocieron que la interrupción del cobro pone en serio riesgo la continuidad de la empresa. El director de EMAT, Carlos Castillo, explicó que la dependencia de Setar para esta recaudación se debe a que esta última posee el mecanismo coercitivo de suspensión del servicio eléctrico, lo que facilita el cumplimiento de pago por parte de los usuarios
