La selección sub-20 de Colombia aseguró la tercera posición en el XXIV Mundial juvenil al imponerse por la mínima diferencia de 1-0 sobre su similar de Francia. El encuentro se disputó este sábado en el Estadio Nacional de Santiago, mientras el torneo se prepara para su culminación dominical con la gran final entre Argentina y Marruecos.
Este logro representa la segunda ocasión en que la nación sudamericana alcanza un lugar en el podio de esta competencia. Previamente, en la edición de 2003, bajo la dirección técnica de Reinaldo Rueda en Emiratos Árabes Unidos, también obtuvieron un idéntico tercer puesto. El conjunto galo, por su parte, repitió la cuarta plaza que ya había ocupado en la edición de 2011, cuando el certamen tuvo lugar en territorio colombiano.
El marcador se abrió de forma prematura, apenas transcurridos dos minutos de juego, gracias a la anotación del atacante Óscar Perea, militante en el Strasbourg francés. El gol fue fruto de una estrategia de presión elevada ejercida por el equipo sudamericano, que derivó en un balón filtrado por el mediocampista Royner Benítez, del Rionegro Águilas, antes de que una falta al borde del área propiciara la acción decisiva. Perea ya había demostrado su relevancia en la fase de grupos, asumiendo la responsabilidad goleadora cuando Néiser Villarreal, del Millonarios, se encontraba en el banco, y brindando el primer triunfo a su país con un tanto frente a Arabia Saudí.
Desde el silbato inicial, el cuadro sudamericano ejerció una intensa presión, ahogando los espacios de un equipo francés que se mostró inicialmente contenido y pausado. Sin embargo, cuando la intensidad del equipo tricolor disminuyó, el mediocampista Fode Sylla, del Lens, y el delantero Moustapha Dabo, del Nantes, intensificaron sus disparos hacia la portería defendida por Jordan García, del Fortaleza colombiano. Hacia el final de la primera mitad, el director técnico francés, Bernard Diomede, reclamó una pena máxima por la caída en el área de su capitán y central, Elyaz Zidane, pero el colegiado somalí Omar Abdulkadir Artan desestimó la solicitud.
El segundo tiempo encontró a Colombia adaptándose al ritmo pausado de su rival, mostrando destellos intermitentes frente a un adversario que buscaba imprimir velocidad para sorprender con el empate. Benítez dispuso de una clara ocasión para ampliar la ventaja, encontrándose solo frente al arco, pero su remate se elevó por encima del travesaño, un reflejo de la falta de eficacia goleadora que previamente les impidió disputar la final contra Argentina. En el minuto 82, el director técnico colombiano, César Torres, protestó enérgicamente una decisión arbitral que señalaba un penal a favor de Francia por la caída del delantero Lucas Michal. Tras la revisión, el árbitro somalí revirtió su determinación.
Colombia logró mantener el triunfo en un duelo donde Néiser Villarreal, ausente en la semifinal contra Argentina por suspensión, no logró en este encuentro sumar más a sus cinco tantos, quedando lejos de la disputa por el título de máximo goleador del certamen. En los instantes finales, el equipo francés agotó sus recursos, solicitando una última revisión por una supuesta infracción dentro del área, sin éxito
