Rodrigo Paz Pereira ha sido proclamado presidente electo de Bolivia, marcando el inicio de una nueva etapa política para la nación tras su decisiva victoria en la segunda vuelta electoral. Su primer mensaje público se caracterizó por un llamado a la unidad y la colaboración, extendiendo una invitación a todos los ciudadanos dispuestos a contribuir al progreso del país.
Desde la capital, el mandatario electo enfatizó que el desarrollo no se sustenta en ideologías, sino en pilares fundamentales como el derecho al trabajo, la solidez institucional, la seguridad jurídica, el respeto a la propiedad privada y la construcción de un futuro predecible. En este sentido, delineó su compromiso de enfocar la gestión en estos principios esenciales.
Asimismo, destacó la importancia de restablecer el rol de Bolivia en el ámbito global, afirmando la necesidad de abrir el país al mundo. En este contexto, se informó sobre una comunicación recibida del secretario adjunto de Estados Unidos, quien, en nombre del presidente Donald Trump, expresó su apoyo y la voluntad de colaborar en la búsqueda de soluciones, incluyendo la garantía del suministro de hidrocarburos a Bolivia a partir del 8 de noviembre. Otros líderes internacionales también hicieron llegar sus felicitaciones.
Edmand Lara, compañero de fórmula de Paz Pereira, se sumó al llamado a la cohesión nacional, instando a un momento de reconciliación y hermandad, con la mirada puesta exclusivamente en el bienestar de Bolivia. Por su parte, el candidato opositor, Quiroga, reconoció el triunfo del binomio ganador y subrayó la urgencia de que el país avance, exhortando a todos a dar lo mejor de sí por la nación.
La jornada electoral transcurrió con notable normalidad y sin incidentes de consideración, culminando con el triunfo del Partido Demócrata Cristiano (PDC). Con el escrutinio de casi la totalidad de las actas, el Sistema de Resultados Electorales Preliminares (Sirepre) confirmó que el PDC obtuvo más del 54% de los votos en el balotaje dominical.
El respaldo electoral para Paz Pereira fue contundente en seis departamentos: La Paz, donde alcanzó el 65.6%; Cochabamba, con un 61.1%; Oruro, con 59.9%; Potosí, con 63%; Chuquisaca, con 53.5%; y Pando, con 54.8%. Su victoria fue particularmente arrolladora en Cochabamba y La Paz, aunque no logró la mayoría en Tarija.
Quiroga, su contendiente, se posicionó en segundo lugar con el 45.43% de los sufragios, logrando imponerse en tres regiones: Santa Cruz, con 61.8%; Tarija, con 50.4%; y Beni, con 54.2%. El PDC consolidó una ventaja irreversible, superando a la alianza Libre con una diferencia de al menos nueve puntos porcentuales.
La Misión de Observación Electoral, que supervisó el proceso, resaltó la disciplina y responsabilidad mostradas por los electores, confirmando que la votación se desarrolló con pocas novedades y sin mayores contratiempos
