La Cámara de Diputados, con la reciente conformación de sus bancadas, ha determinado la reincorporación de símbolos religiosos en el acto de juramentación de los parlamentarios. La decisión, que se alcanzó este martes por una mayoría de dos tercios, establece un cambio en el protocolo de investidura.
Tras la aprobación, se procedió a colocar una imagen del crucifijo y un ejemplar de la Biblia sobre la mesa ceremonial, donde los diputados titulares prestaron juramento. Estos elementos fueron dispuestos junto a la bandera tricolor, la wiphala y la Constitución Política del Estado, que también formaban parte del escenario oficial.
Legisladores que intervinieron en el debate expresaron su respaldo al restablecimiento de la simbología religiosa en el procedimiento legislativo. Esta postura se manifestó aun cuando la Carta Magna del país define a Bolivia como un Estado laico.
A pesar de la inclusión del crucifijo y la Biblia en la mesa, los diputados mantuvieron la libertad de invocar su propia creencia al momento de asumir el cargo. Un número considerable de ellos optó por realizar la señal de la cruz con la mano. La toma de juramento fue presidida por José Maldonado, quien actuó como presidente Ad Hoc de la Cámara para la ocasión
