Tras una intensa búsqueda que se extendió por veinte días, las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo sin vida de Melina Larico Flores, una profesora de 32 años cuya desaparición había sido denunciada el pasado 17 de octubre. La docente fue vista por última vez en un evento deportivo en el municipio de El Alto, acompañada de su pareja. El cuerpo fue descubierto a orillas del río Katari, en la localidad de Masaya, dentro del municipio paceño de Laja.
La identificación se realizó mediante su cédula de identidad, encontrada junto a otras pertenencias. No obstante, el estado de descomposición del cuerpo era avanzado, presentando saponificación debido al prolongado tiempo de exposición en el agua.
Melina Larico era una respetada educadora en la unidad educativa La Lloja, ubicada en la zona rural de Laja, y madre de dos menores. Durante las semanas de incertidumbre, sus hijos manifestaron constantemente su inquietud por el paradero de su madre.
Según los detalles preliminares de la investigación, Melina acudió a un partido en el coliseo deportivo Vilirico Magisterio Rural, en El Alto, junto a su esposo. El hombre declaró que ambos habrían consumido bebidas alcohólicas y que él regresó solo a su domicilio en la madrugada del sábado, bajo la creencia de que ella ya se encontraba con sus hijos.
Esta versión, sin embargo, ha sido vehementemente cuestionada por la familia de la profesora. Su madre ha afirmado con certeza que Melina no consumía alcohol, descartando así el testimonio de su pareja y sugiriendo que algo oscuro pudo haber ocurrido esa noche.
El día de la desaparición se registró una fuerte precipitación en Viliroco. Esta circunstancia llevó inicialmente a la hipótesis de una caída accidental al río que discurre paralelo a la carretera. Equipos de bomberos y unidades caninas especializadas rastrearon el curso del agua durante casi tres semanas en un esfuerzo por localizarla.
El cuerpo fue trasladado a la morgue judicial para la realización de la autopsia legal. Este procedimiento es crucial para determinar las causas exactas del fallecimiento y establecer si existen indicios de violencia.
Las líneas de investigación no descartan ninguna posibilidad, aunque el enfoque principal se centra en reconstruir las últimas horas en que Melina fue vista con vida. Asimismo, la participación de su pareja en los hechos es un punto clave de la indagación, y se espera que amplíe su declaración ante el Ministerio Público.
Los familiares de la joven profesora claman por justicia y exigen un esclarecimiento total de lo sucedido. Su desaparición ha generado conmoción en el municipio de Viacha y en la comunidad educativa a la que pertenecía. La familia ha expresado la profunda necesidad de respuestas para los hijos de Melina, quienes preguntan incesantemente por su madre
