Un rostro emergente en el panorama político boliviano ha asumido por primera vez un escaño en el Legislativo nacional, y con un respaldo que supera los dos tercios, se ha elevado a la presidencia del Senado, posicionándose como la tercera autoridad del Estado. Se trata de Diego Esteban Mateo Ávila Navajas, representante de Tarija por el Partido Demócrata Cristiano (PDC). Tras su investidura, que contó con el apoyo de la alianza Libre, Ávila anunció de inmediato la implementación de reformas estructurales destinadas a fortalecer la administración del presidente Rodrigo Paz.
La consolidación de un bloque mayoritario fue evidente, con la alianza Unidad, liderada por Samuel Doria Medina, sumándose al PDC. Esta coalición logró asegurar la primera vicepresidencia tanto en la Cámara Alta como en la Baja. La alianza Libre, por su parte, que ocupa la segunda vicepresidencia y la segunda secretaría en la directiva del Senado, no manifestó sorpresa ante esta configuración. De hecho, tanto el senador Ávila como Tomasa Yarhui, jefa de bancada de Libre, han expresado una visión compartida sobre la urgencia de abordar dos temas cruciales que quedaron pendientes de resolución por la anterior legislatura.
En su primera comparecencia ante la prensa, el senador Ávila enfatizó la necesidad inquebrantable de trabajar para superar la situación actual, comprometiéndose a generar estabilidad en diversos aspectos del país, particularmente en la economía y la institucionalidad. Aseguró que su gestión se caracterizará por una transparencia absoluta. La agenda prioritaria a corto plazo, con un marcado carácter electoral, incluye la promulgación de dos leyes fundamentales: la convocatoria para la selección y elección de los miembros del Tribunal Supremo Electoral (TSE), y la ley que establecerá la convocatoria a las elecciones subnacionales.
La senadora Yarhui, en representación de la alianza Libre, coincidió con Ávila en la imperiosa necesidad de un tratamiento expedito para estas dos iniciativas legislativas. Como portavoz del bloque opositor y en consonancia con las declaraciones previas del expresidente y líder de Libre, Jorge Tuto Quiroga, garantizó el respaldo necesario para la pronta resolución de estos asuntos apremiantes. Yarhui subrayó la importancia de priorizar la elección de los nuevos vocales del Tribunal Supremo Electoral, sin desatender la situación económica. Abogó por una agenda conjunta, un esfuerzo colaborativo y la primacía de los intereses nacionales.
La sesión preparatoria del Senado, celebrada en la tarde de ayer, aunque inició con cierto retraso respecto a la hora prevista, transcurrió sin mayores incidencias. El proceso se desarrolló en un ambiente de consenso general, sin que se presentaran debates con opiniones contrapuestas. La directiva provisional procedió a la lectura de las propuestas presentadas por los dos bloques: el mayoritario, conformado por el PDC y Unidad, y el minoritario, de Libre, cada uno con sus candidatos para los cargos directivos correspondientes. Posteriormente, se llevó a cabo una votación por escrutinio, cuyo resultado fue de 32 votos a favor, dos en contra y dos en blanco, lo que ratificó la elección de Ávila a la presidencia del Senado.
La conformación de la nueva directiva del Senado quedó establecida de la siguiente manera: Diego Esteban Mateo Ávila Navajas (PDC) como Presidente; Carmen Soledad Chapetón Tancara (Unidad) como Primera Vicepresidenta; Kathia Lisbeth Quiroga Fernández (Libre) como Segunda Vicepresidenta; Yasmin Estivariz Villarroel (PDC) como Primera Secretaria; Julio Diego Romaña Galindo (Libre) como Segundo Secretario; y Rosa Tatiana Añez Carrasco (Unidad) como Tercera Secretaria.
La única objeción durante la sesión provino de la senadora Claudia Mallón, del partido Súmate, quien manifestó su desacuerdo por la exclusión de su agrupación de la directiva. Mallón argumentó que, a pesar de contar con un solo senador, Súmate tenía derecho a ocupar la tercera secretaría, conforme a la reglamentación. No obstante, el senador José Manuel Ormachea (Libre) aclaró que el reglamento camaral establece que una bancada debe estar compuesta por un mínimo de dos asambleístas, invalidando así la solicitud de Mallón.
Una vez desestimada esta observación, la directiva se consolidó con la toma de juramento de los designados, quienes acto seguido ocuparon sus puestos en la mesa principal. La secretaria Estivariz procedió a leer la convocatoria para la Sesión de Honor, destinada a la investidura del presidente Rodrigo Paz y del vicepresidente Edmand Lara, tras lo cual el presidente Ávila dio por concluida la sesión. Este nuevo Senado se perfila con una dinámica de coordinación similar a la de la anterior instancia legislativa
