Las iniciativas de perforación exploratoria en busca de hidrocarburos, tanto durante la administración del expresidente Evo Morales como en el gobierno que está por concluir, no han logrado los resultados esperados. Este patrón de fracaso se atribuye, según análisis técnicos, a una deficiente planificación general en el sector hidrocarburífero.

Un ingeniero petrolero, quien formó parte de un grupo de especialistas que se trasladó a Bermejo, señaló que esta situación es consecuencia directa de la ausencia de una estrategia coherente en el ámbito de los hidrocarburos. Subrayó la naturaleza finita de estos recursos, enfatizando la necesidad imperante de su renovación, un aspecto que, a su juicio, fue ignorado por la anterior gestión.

Durante el mandato de Morales, se observó que la dirección de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) estuvo conformada por profesionales de diversas disciplinas, como abogados, economistas e incluso representantes sindicales, pero rara vez por expertos con una profunda comprensión del sector petrolero. Esta composición, se argumenta, impidió una planificación efectiva para la renovación de los campos y reservorios.

Otro factor crítico identificado es la limitada experiencia del personal que actualmente labora en YPFB. Se ha señalado que, desde la capitalización de la empresa en 1996, no se ha invertido adecuadamente en la formación de personal capacitado para afrontar los complejos desafíos de la exploración y perforación. Esta carencia de cualificación y la falta de equipos adecuados han contribuido a una desaceleración de la actividad petrolera y, consecuentemente, a la imposibilidad de reponer las reservas que fueron intensamente explotadas para la exportación de gas a mercados como Brasil y Argentina.

Los descubrimientos recientes se limitan a yacimientos de menor envergadura, cuya relevancia es insuficiente para asegurar una renovación sustancial de pozos y reservas que garanticen el abastecimiento tanto para el consumo interno como para la exportación. El campo San Alberto, por ejemplo, se encuentra en una fase de declive productivo tras años de explotación. No obstante, existe la posibilidad de recuperar reservas adicionales si se implementan acciones estratégicas y bien planificadas en la región subandina

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