El Gran Premio de Brasil, disputado en el icónico circuito de Interlagos, culminó con una victoria dominante de Lando Norris, piloto de McLaren, quien así consolidó su posición de liderazgo en el Campeonato Mundial de Fórmula Uno. Su compañero de equipo y principal rival por el título, Oscar Piastri, finalizó la carrera en la quinta posición. Por su parte, Max Verstappen, de Red Bull y tercero en la clasificación general, protagonizó una remontada espectacular para asegurar el tercer escalón del podio, a pesar de haber iniciado desde el pit lane y sufrido un pinchazo en las primeras vueltas.
Norris, de 25 años, completó un fin de semana impecable. Tras haber arrebatado la cima del campeonato a Piastri por un solo punto en México, esta victoria en Sao Paulo representa su undécimo triunfo en la Fórmula Uno y el séptimo de la temporada. El segundo puesto fue para el joven italiano Andrea Kimi Antonelli de Mercedes, quien logró su mejor resultado hasta la fecha en la categoría reina. La hazaña de Verstappen, escalando posiciones desde el fondo de la parrilla, fue sin duda el punto álgido de la jornada, recordatorio de sus legendarias actuaciones anteriores en este mismo trazado.
Con solo tres carreras y un evento sprint (en Qatar) restantes antes del cierre del Mundial el 7 de diciembre en Abu Dabi, Norris lidera ahora con 390 puntos, aventajando a Piastri por 24 unidades y a Verstappen por 49. Otros resultados destacados incluyeron el cuarto lugar de George Russell (Mercedes), mientras que los pilotos españoles Carlos Sainz (Williams) y Fernando Alonso (Aston Martin) terminaron decimotercero y decimocuarto, respectivamente. El argentino Franco Colapinto, recién confirmado con Alpine, cruzó la meta en decimoquinto lugar.
La supremacía de Norris se hizo evidente durante todo el fin de semana, tras imponerse en la prueba corta del sábado y dominar la sesión de clasificación principal. En contraste, Piastri tuvo una jornada para el olvido y no pudo mitigar los daños, perdiendo una posición respecto a su salida. Verstappen, sin embargo, demostró su maestría al volante, transformando una posición de partida desfavorable en un podio, consolidando aún más su reputación.
La victoria fue para Norris, pero el espectáculo lo brindó Verstappen, cuya actuación eclipsó incluso el notable desempeño de Antonelli. El joven boloñés, que ya había subido al podio en Canadá con un tercer puesto, sumó en Sao Paulo su segundo podio y su mejor clasificación en la F1, un día después de haber finalizado segundo en la carrera sprint.
Gracias al cuarto puesto de Russell y al segundo de Antonelli, Mercedes afianzó su segunda posición en el Mundial de constructores, superando a Ferrari el sábado. McLaren ya había asegurado el título de constructores en Singapur. Ferrari, la escudería más laureada, se encuentra ahora en cuarto lugar por equipos, detrás de Red Bull, tras un desafortunado doble abandono de Charles Leclerc y Lewis Hamilton.
Norris no dejó escapar esta oportunidad de oro, habiendo mostrado un rendimiento excepcional a lo largo de todo el fin de semana, liderando todas las tablas de tiempos excepto la segunda ronda del ‘sprint shootout’, que fue para Alonso. Tras su victoria en el sprint, donde Piastri sufrió un accidente y Verstappen no pasó del cuarto lugar, Norris afrontó la carrera principal con una ventaja de nueve puntos sobre Piastri y 39 sobre el neerlandés, quien sorprendentemente cayó en la Q1 con el decimosexto tiempo.
El piloto de Bristol aseguró su decimoquinta pole position en la F1, la sexta de la temporada, mientras sus principales rivales tropezaban en una sesión de clasificación inusual. Piastri solo pudo ser cuarto, y tras la eliminación de ambos Red Bull en la primera ronda, los dos coches de su equipo hermano, RB, lograron avanzar a la Q3, con el debutante francés Isack Hadjar en la quinta posición de parrilla y el neozelandés Liam Lawson en la séptima.
En la primera fila de la parrilla, Norris estuvo acompañado por Antonelli, con Leclerc tercero y Piastri cuarto en la segunda fila. Alonso, que había brillado en la prueba corta al terminar sexto, partía undécimo, y Sainz, quien también fue eliminado en la Q2, salía desde la decimoquinta posición, la misma en la que había terminado el sprint. Colapinto, que tampoco finalizó la carrera reducida tras un accidente en la misma zona que el australiano de McLaren, arrancaba decimosexto.
Verstappen optó por romper el parque cerrado, modificar la configuración de su coche y tomar la salida desde el pit lane con neumáticos duros, una elección compartida por Alonso para el inicio de su carrera. Los McLaren y Leclerc arrancaron con el compuesto medio, al igual que Russell, en una estrategia diferente a la de su compañero Antonelli, quien eligió neumáticos blandos. Sainz y los dos RB también optaron por los blandos, mientras que Colapinto salió con medios.
Norris tuvo una buena salida, y los cinco primeros mantuvieron sus posiciones iniciales. Sainz avanzó tres puestos para situarse duodécimo, dos lugares por detrás de Alonso, que rodaba décimo en zona de puntos. Hamilton, tras un contacto con Sainz, tuvo que entrar a boxes, cayendo al final de la parrilla. Poco después, un accidente del brasileño Gabriel Bortoleto (Kick Sauber) provocó la entrada del coche de seguridad, cerrando un fin de semana desafortunado para el piloto local.
Tras la retirada del coche de seguridad, Piastri se lanzó al ataque, superando a Antonelli y Leclerc. Un toque entre Piastri y Leclerc dejó al monegasco fuera de carrera y activó el coche de seguridad virtual. El incidente fue investigado, y el australiano recibió una penalización de diez segundos.
Verstappen, tras sufrir un pinchazo, cambió a neumáticos medios en la novena de las 71 vueltas, iniciando así otra de sus estratosféricas remontadas. Nueve giros más tarde, ya había superado a Alonso y rodaba décimo, en zona de puntos. Para la vuelta 22, el astro neerlandés ya era cuarto, persiguiendo a los McLaren y a Russell, que ocupaba la tercera posición.
Alonso, que había logrado mantenerse pegado al alerón trasero de Verstappen durante un tiempo, era séptimo en esos momentos. Sainz había realizado su primera parada en la vuelta 19, cambiando a neumáticos medios en una detención algo lenta que lo devolvió a pista con más tráfico de lo esperado.
El bicampeón mundial asturiano montó neumáticos medios en la vuelta 30, una antes de que Norris cambiara a blandos, cediendo provisionalmente el liderato a Piastri, quien aún no había cumplido su sanción. Russell también optó por blandos, y Verstappen, repitiendo medios, paró justo antes del ecuador de la prueba, en la vuelta 35.
En la vuelta 39, Piastri cumplió su penalización al mismo tiempo que instalaba blandos, reincorporándose a la pista en séptimo lugar. En ese momento, Norris lideraba por delante de los Mercedes de Antonelli y Russell, con Oli Bearman (Haas), que había salido octavo y acabaría sexto, en la cuarta plaza, acosado por Verstappen. Un giro después, Sainz montó el compuesto medio con el que finalizaría la prueba en decimotercera posición.
Alonso repitió compuesto en la vuelta 47, dos giros antes de que lo hiciera Russell, para protegerse de un hipotético ‘undercut’ de Piastri que finalmente no se materializó. El piloto de Melbourne entraría tres vueltas más tarde, una vuelta después de Norris, todos ellos con neumáticos medios. Verstappen, que había salido desde el pit lane y sufrido un pinchazo, lideraba la prueba en esos momentos, aunque aún debía realizar su última parada. El neerlandés instaló neumáticos blandos nuevos a falta de 16 vueltas y, con su estilo inconfundible, se lanzó a la carga. En ese instante, Norris comandaba la carrera por delante de los dos Mercedes, con Piastri en quinto lugar.
A ocho vueltas del final, el talentoso neerlandés superó a Russell para hacerse con el tercer puesto, poniendo su mira en la segunda posición de Antonelli. Aunque la victoria de Norris ya estaba asegurada, la emoción se concentraba en la batalla por los puestos restantes del podio. Los Mercedes defendieron sus posiciones, y Norris repitió, dos semanas después y en otra exhibición magistral de Verstappen, la victoria lograda en Ciudad de México
