La situación del abastecimiento de combustibles en Tarija ha mostrado signos de mejora, con una notable disminución e incluso desaparición de las filas de vehículos en las estaciones de servicio. Esta tendencia, observada desde el pasado domingo, se ha manifestado particularmente en la provisión de diésel, que previamente enfrentaba los mayores desafíos de insuficiencia. Un ejemplo claro de esta normalización fue la disponibilidad de gasolina en surtidores como el de Morros Blancos durante la noche, un horario en el que anteriormente el combustible solía agotarse. El sector del transporte ha expresado su optimismo ante esta evolución, esperando que la regularización se extienda a otras regiones del departamento y al resto del país, y que esta estabilidad se mantenga a largo plazo.
Esta mejora en el suministro de carburantes se vincula con expectativas de estabilización económica más amplias. Se ha reportado una disminución en los precios de ciertos productos alimenticios en Santa Cruz, generando la esperanza de una tendencia sostenida que evite fluctuaciones temporales. Desde el sector del transporte, se subraya la necesidad de una gestión económica gubernamental que asegure la durabilidad de estas mejoras. Se ha señalado que una administración económica deficiente en el pasado contribuyó a una situación de precariedad, afectando significativamente al transporte y, consecuentemente, elevando el costo de la canasta familiar. La paralización parcial de las actividades del sector tuvo un impacto directo en la carestía generalizada. Adicionalmente, se ha instado a las autoridades a implementar controles sobre los precios de los repuestos automotrices, con el fin de mitigar la especulación y garantizar valores justos en el mercado local.
La percepción de un retorno a la normalidad es compartida por diversos actores del sector, quienes consideran fundamental la eliminación de las aglomeraciones en las estaciones de servicio para el bienestar general del país. En este contexto de optimismo, se ha manifestado la expectativa de que la nueva configuración de liderazgo, con un presidente departamental y un ministro de Obras Públicas oriundos de Tarija, impulse la concreción de proyectos de infraestructura largamente esperados para la región. Entre las iniciativas clave se incluyen la construcción de la carretera que conectará Tarija con el Gran Chaco, abarcando Yacuiba y Villa Montes. Se han detallado tramos específicos como Río Isiri-La Central-Villa Montes y Choere Acheral, así como la perforación de un túnel en la Serranía del Aguarague y la variante caminera de Pajchani-El Portillo, además del proyecto Carrizal, entre otras infraestructuras vitales para el desarrollo departamental
