La Federación Boliviana de Fútbol (FBF) ha iniciado una investigación sobre las actuaciones arbitrales registradas durante el reciente clásico entre Wilstermann y Aurora, que finalizó con un empate 2-2. La atención se centra en un error de procedimiento detectado en una jugada ofensiva crucial a favor del equipo de Wilstermann.
El incidente se caracterizó por una secuencia de decisiones arbitrales inconsistentes: inicialmente se sancionó una posición antirreglamentaria, posteriormente se convalidó el gol resultante de esa misma acción, para finalmente retractarse y volver a cobrar la infracción original. Esta serie de eventos ha suscitado serias dudas sobre la correcta aplicación del reglamento por parte del cuerpo arbitral.
Víctor Hugo Chambi, director de Desarrollo Arbitral de la FBF, confirmó la identificación de un fallo en el protocolo durante la jugada en cuestión. La federación está a la espera de recibir los audios y videos del sistema de Video Assistant Referee (VAR), los cuales, según lo establecido en los acuerdos, deben ser proporcionados por la empresa productora en un plazo de 48 horas. Una vez analizado este material, se procederá a determinar las sanciones pertinentes y el grado de responsabilidad de cada uno de los involucrados.
El árbitro principal del encuentro, Bruno Vera Peñarrieta, quien cuenta con la insignia FIFA y es originario de Cochabamba, se encuentra bajo un intenso escrutinio debido a su participación en este error, lo que podría acarrearle severas repercusiones disciplinarias. El equipo arbitral de campo estuvo compuesto por los asistentes Richard Orellana y Ariel Guizada, y Juan Huanca como cuarto juez. En la sala VOR, Nelio García, presidente de la Asociación Boliviana de Árbitros de Fútbol (ABAF) y de Santa Cruz, estuvo a cargo del VAR, con el apoyo de Luis Guzmán como asistente. El informe de la Quality Manager, Jeanette Vera Zambrana, también se considera un elemento fundamental para la evaluación.
La controvertida decisión de Vera Peñarrieta generó un considerable malestar entre los seguidores y el plantel wilstermanista. Tras la anulación inicial por posición adelantada, los jugadores celebraron con euforia el gol de Alejandro Barrón a los 84 minutos, una vez que la anotación fue convalidada. Sin embargo, la posterior reversión de la decisión arbitral provocó una profunda indignación. Este lapso de incertidumbre en el campo llevó a que los jugadores de Wilstermann mostraran desorientación, mientras los futbolistas de Aurora continuaban con la posesión del balón. A pesar de este incidente, el equipo aviador logró reponerse en los minutos finales del partido, consiguiendo el descuento y el posterior empate
