La Asamblea Legislativa Plurinacional se encuentra en una coyuntura crítica, ya que la formalización de las directivas de sus comisiones y comités, un prerrequisito fundamental para el avance de importantes iniciativas legislativas y económicas, aún no se concreta. Esta demora procedimental amenaza con paralizar el progreso de reformas normativas esenciales y la agenda legislativa en su conjunto.
Entre los principales instrumentos legislativos que esperan su tramitación figuran las propuestas de modificación a la Ley de Organización del Poder Ejecutivo (LOPE), el complejo proceso para la elección de nuevos vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y de los tribunales departamentales, una cuestión que incide directamente en la viabilidad de las elecciones subnacionales de 2026. Adicionalmente, reformas cruciales a la legislación de Minería y de Hidrocarburos, pilares de la política de recursos estratégicos del país, también están en espera. Sin la operacionalización de estas comisiones permanentes y sus respectivos comités, el marco legislativo exige que todos los proyectos de ley pasen primero por estas instancias de trabajo, lo que efectivamente frena su progresión.
En la Cámara de Senadores, se ha dado un paso decisivo para desembotellar este proceso. La segunda vicepresidenta, en representación de un bloque minoritario, confirmó la emisión de una convocatoria formal para una sesión programada para el jueves 13 de noviembre, a las 9:00 de la mañana. El principal objetivo de esta reunión es constituir las comisiones y comités permanentes para el período legislativo 2025-2026. Las discusiones iniciales entre los diversos grupos parlamentarios comenzaron el 12 de noviembre, según lo informado por la primera vicepresidenta del Senado. Tras un encuentro que incluyó al presidente del Senado y a los jefes de bancada, un senador de la alianza Unidad indicó que se ha alcanzado un consenso. Este acuerdo allana el camino para la definición de las diez comisiones y los veinte comités dentro de la estructura del Senado el jueves, incluyendo la asignación de roles de liderazgo entre las distintas fuerzas políticas.
Por el contrario, la situación en la Cámara de Diputados presenta un panorama menos definido en cuanto a la conformación de sus estructuras internas. Si bien existía una anticipación inicial para una sesión esta semana, una convocatoria oficial no se había emitido hasta la noche de ayer. Un legislador del bloque PDC enfatizó la importancia de lograr un amplio consenso para las listas propuestas de representantes antes de su presentación a la directiva de la Cámara. Dada la proximidad de un feriado en La Paz este viernes, ahora se proyecta que la sesión para abordar las comisiones y comités probablemente se realice a principios de la próxima semana, específicamente el lunes o martes, ya que los reglamentos parlamentarios exigen un aviso de al menos 24 horas para las convocatorias oficiales. Proyecciones anteriores para una sesión el miércoles no se materializaron, y los intentos de obtener confirmación del Presidente de Diputados sobre una sesión ordinaria resultaron infructuosos.
En un desarrollo conexo, la Brigada Parlamentaria Cruceña también se encuentra en proceso de finalizar su liderazgo. Un diputado del bloque Alianza Libre, que ostenta la mayor representación parlamentaria por el departamento, anunció que su agrupación está preparada para asumir la presidencia de la brigada. Se ha programado una reunión para este viernes con el fin de formalizar la plancha y consolidar la directiva, en cumplimiento de la normativa establecida que estipula la elección de las brigadas pocos días después de la instalación de las directivas camerales. Otra diputada del bloque PDC afirmó que la presidencia es tradicionalmente asignada al bloque mayoritario, mientras que las vicepresidencias y los roles en los comités se distribuyen por consenso entre las diversas facciones políticas. Esta legisladora también sugirió que, idealmente, el presidente de la brigada debería ser un diputado o senador suplente que pueda mantener una presencia más consistente en la región, considerando que las sesiones plenarias en La Paz ocupan solo una semana al mes, dedicándose el resto del tiempo a tareas en el territorio
