El mediocampista de 34 años, integrante de San Pablo y exjugador destacado de la Selección de Brasil, fue ingresado de urgencia en un hospital tras presentar una alteración cardíaca durante los exámenes médicos previos a la pretemporada, lo que generó gran preocupación en el ámbito del fútbol brasileño. El episodio se produjo en el complejo deportivo de Barra Funda, donde el equipo realiza sus actividades habituales.
El incidente tuvo lugar mientras el plantel, bajo la dirección técnica de Hernán Crespo, realizaba pruebas físicas de rutina. Durante una prueba de esfuerzo en bicicleta fija, el futbolista sufrió una descompensación cardíaca que activó la intervención inmediata del cuerpo médico del club y de profesionales del Hospital Israelita Albert Einstein, quienes se encontraban en el lugar. Tras la atención inicial, el jugador fue trasladado de manera urgente a un centro médico en la capital paulista. Según el comunicado oficial emitido por el club, el deportista se encuentra “clínicamente estable y bajo observación mientras se llevan a cabo estudios complementarios”, y se informó que cualquier actualización sobre su estado será difundida únicamente con su consentimiento.
Este hecho cobra mayor relevancia debido a antecedentes recientes relacionados con la salud del jugador. En agosto, durante un partido contra Corinthians, fue diagnosticado con una fractura vertebral y, en esa ocasión, se detectó una anomalía cardíaca que, pese a ello, no impidió que continuara su carrera bajo monitoreo constante. El futbolista había expresado su disposición a retirarse si su salud se viera comprometida, enfatizando su prioridad por el bienestar personal.
El club paulista aclaró que, aunque la situación generó alarma, en ningún momento se temió por la vida del jugador. Sin embargo, la posibilidad de un retiro prematuro comenzó a cobrar fuerza. Según reportes de medios locales, el futbolista estaría considerando la opción de rescindir su contrato, que se extiende hasta diciembre de 2027, debido a los problemas cardíacos y las lesiones musculares que ha enfrentado en los últimos meses.
Desde su regreso a la Primera División brasileña, el mediocampista ha disputado 21 encuentros, anotando dos goles y brindando cinco asistencias. No obstante, su rendimiento se ha visto afectado por diversas lesiones, incluyendo molestias en la pantorrilla, lesiones en la espalda y problemas en el gemelo izquierdo, que lo han dejado fuera de varios partidos importantes. Además, se encontraba en la fase final de recuperación de una lesión muscular cuando ocurrió el episodio cardíaco.
El comunicado oficial del club reiteró el compromiso con la privacidad del jugador, señalando que se informará oportunamente sobre cualquier novedad médica, siempre respetando la voluntad del futbolista.
Esta situación ha conmocionado al fútbol brasileño, donde la salud del jugador ha sido motivo de seguimiento desde su retorno al país luego de una exitosa carrera internacional que incluyó pasos por Chelsea y Shanghai Port, con un traspaso valorado en 60 millones de euros, uno de los más significativos en el fútbol asiático.
El caso se suma a una serie de situaciones recientes en las que futbolistas han tenido que poner fin a su carrera debido a problemas cardíacos, como ocurrió con Sergio Agüero en 2021, quien se retiró a los 33 años tras ser diagnosticado con una arritmia ventricular incompatible con el alto rendimiento deportivo.
Mientras continúa internado y bajo constante vigilancia médica, el club y el entorno del jugador aguardan los resultados de los exámenes complementarios para evaluar la gravedad del cuadro y definir las decisiones futuras respecto a su carrera profesional
