Al concluir la CXVII Asamblea de Obispos de Bolivia, monseñor Aurelio Pesoa Ribera, presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana, se pronunció respecto a la propuesta gubernamental de eliminar la subvención a los combustibles, exhortando a la prudencia y a una reflexión profunda antes de implementar medidas que impactan directamente en la población.
Consultado sobre la postura de la Iglesia frente a este anuncio, el prelado destacó la importancia de analizar con detenimiento cualquier decisión económica, tomando en cuenta sus repercusiones sociales y el efecto en la vida diaria de las familias bolivianas.
“La población trabajadora es la que finalmente resulta afectada; por ello, cada medida debe ser objeto de estudio y reflexión”, señaló monseñor Pesoa.
Reconociendo la problemática generada por la escasez de gasolina y diésel, así como su influencia en la economía nacional, el presidente de la CEB enfatizó que las soluciones deben abordarse con responsabilidad y sentido común.
“Es necesario tomar decisiones, pero siempre con serenidad y velando por el bienestar de toda la ciudadanía. No basta con ajustar precios, sino que se debe considerar la realidad en su totalidad y actuar con cautela”, afirmó.
Asimismo, subrayó que las políticas públicas deben centrarse en la persona humana y el bien común, principios fundamentales que la Iglesia propone como guía ética y social para cualquier proceso de toma de decisiones económicas.
“El camino adecuado es el de la reflexión y la búsqueda de soluciones que beneficien a todo el país, evitando acciones apresuradas que puedan incrementar la pobreza o la desigualdad”, señaló.
Estas declaraciones se dieron en el marco de la presentación del Mensaje al Pueblo de Dios, documento final de la asamblea episcopal, en el que los obispos reafirmaron su compromiso de acompañar a la población boliviana, promoviendo la justicia social, el diálogo y la defensa de la vida en todas sus manifestaciones.
“La Iglesia continuará siendo una voz de esperanza, impulsando espacios de encuentro y solidaridad, especialmente en momentos en que el país enfrenta decisiones complejas”, concluyó monseñor Pesoa
