Blooming ha decidido abrir nuevamente las puertas de su sede social para que sus seguidores puedan reunirse y apoyar al equipo durante el clásico cruceño que se disputará este domingo. Aunque el encuentro se jugará como visitante en el estadio Real Santa Cruz frente a Oriente Petrolero, donde solo se permitirá la presencia de aficionados albiverdes por motivos de seguridad, los hinchas celestes podrán vivir la emoción del partido en un ambiente controlado y cercano.
Esta no será la primera ocasión en que la sede de Blooming se transforme en un espacio de aliento colectivo. En el clásico anterior, el 9 de noviembre, los simpatizantes se congregaron en el coliseo del club para seguir el partido a través de una pantalla gigante, generando un ambiente similar al de una tribuna y demostrando su pasión desde la distancia. Aquella jornada, Blooming logró una remontada en los minutos finales para imponerse por 3-2, lo que desató una celebración intensa entre los presentes, quienes recrearon la atmósfera de un estadio pese a no estar en el campo de juego.
El director deportivo del club, Óscar Arauz, confirmó que la sede será nuevamente el punto de encuentro para los aficionados y mostró confianza en la respuesta de la hinchada para este nuevo clásico. Se anticipa una gran convocatoria para respaldar al equipo en esta importante cita.
En cuanto al aspecto deportivo, Blooming enfrenta el desafío con varias ausencias significativas. El técnico Mauricio Soria no podrá contar con Saúl Severiche, Braulio Uraezaña y Richet Gómez, quienes están suspendidos, ni con Santiago Etchebarne, descartado por lesión. A pesar de estas dificultades, el equipo apuesta al apoyo de su afición para intentar repetir la victoria conseguida en el último enfrentamiento y conseguir tres puntos cruciales en la etapa final del torneo
