Oriente Petrolero atraviesa un momento de incertidumbre tras el anuncio de la presidenta del club, Gisela Aguilar, quien confirmó su renuncia irrevocable al cargo. Esta decisión se produce en un contexto de controversia vinculada a la absolución de René Urioste, primer vicepresidente de la plancha liderada por Ronald Raldes, así como a la convocatoria de una asamblea extraordinaria programada para este viernes.
En declaraciones recientes, Aguilar adelantó que su dimisión será uno de los temas centrales a debatir durante la reunión de socios, que tendrá lugar el 5 de diciembre en el Cine René Moreno. Además, explicó que su salida no responde únicamente a modificaciones en el directorio, sino que busca facilitar la creación de una comisión de transición encargada de organizar las próximas elecciones, previstas para dentro de aproximadamente tres meses.
La dirigente enfatizó su intención de dejar el club en condiciones óptimas para que el equipo interino pueda continuar con la gestión sin generar conflictos internos. Asimismo, hizo un llamado a la unidad entre los seguidores y miembros de la institución, resaltando la importancia de centrarse en objetivos comunes y evitar divisiones.
Respecto a las críticas personales que enfrentó durante su mandato, Aguilar señaló que su decisión no está condicionada por la reincorporación de Urioste al directorio. Reconoció las dificultades que implica presidir la entidad y manifestó su compromiso continuo con el club, subrayando su identidad como socia y apasionada hincha.
La renuncia de Aguilar marca un nuevo episodio de incertidumbre en la dirigencia de Oriente Petrolero, mientras la expectativa crece entre los aficionados a la espera de los resultados que arrojará la asamblea de este viernes sobre el rumbo institucional
