Este sábado, la Central Obrera Boliviana (COB) llevó a cabo una nueva movilización en las principales calles de la sede de Gobierno, reafirmando su oposición al Decreto Supremo 5503, el cual consideran violatorio de la Constitución y perjudicial para los derechos laborales.
Aunque la convocatoria fue menor en comparación con manifestaciones anteriores, los trabajadores mineros del sector estatal continuaron siendo el grupo más visible, marchando junto a la dirigencia nacional de la COB. Durante la protesta, los participantes instaron a la ciudadanía a revisar detenidamente los 121 artículos del decreto, con el fin de comprender las razones detrás de la protesta, en un contexto donde las recientes movilizaciones han generado molestias en la vida cotidiana de la población.
En paralelo, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, emitió un mensaje en redes sociales donde afirmó que el Gobierno seguirá trabajando de la mano con el presidente Rodrigo Paz para superar la crisis actual. Lupo enfatizó la importancia de la unidad nacional y exhortó a abandonar la confrontación, los bloqueos y la violencia, promoviendo en cambio una cultura basada en el diálogo, la tolerancia y la convivencia pacífica. Además, hizo un llamado a mantener la esperanza y proteger el futuro de las familias bolivianas en el marco de las festividades de fin de año.
Por su parte, el secretario ejecutivo de la Federación de Mineros, Andrés Paye, confirmó la continuidad de las medidas de presión y anunció que en los próximos días se implementarán nuevas estrategias de lucha en rechazo a la decisión gubernamental de mantener vigente el decreto que eliminó la subvención a los combustibles
