El fiscal departamental de La Paz, Luis Torrez, informó sobre la detención preventiva de Miguel A.Y. L., de 43 años, acusado del feminicidio de su expareja, Rosa M.D.M., de 42 años. El asesinato ocurrió en la madrugada del 25 de diciembre en la vivienda de la víctima, situada en la zona Pasankeri de La Paz.
El juzgado de turno ordenó que el acusado sea recluido en el penal de máxima seguridad de Chonchocoro, en Viacha, donde permanecerá seis meses en detención preventiva durante el desarrollo de las investigaciones.
Según explicó el fiscal del caso, Frank Vásquez, antes del crimen el agresor había emitido amenazas contra su expareja. Tras cometer el feminicidio, el imputado difundió imágenes a través de grupos familiares en WhatsApp con la intención de desorientar a sus parientes, atribuyendo la agresión a una tercera persona.
Una vez esclarecida la verdad, Miguel A.Y.L. fue detenido y presentado ante la Fiscalía de Delitos Contra la Vida, donde rindió su declaración. El fiscal detalló que ambos consumían bebidas alcohólicas y que una discusión surgió debido a que la víctima mantenía otra relación sentimental, situación que provocó la reacción violenta del imputado.
El informe forense elaborado por el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) determinó que la causa de muerte fue anoxia encefálica, síndrome asfíctico por broncoaspiración y asfixia mecánica por estrangulación, confirmando la naturaleza violenta del fallecimiento.
El caso salió a la luz cerca de la 1:45 de la madrugada del 25 de diciembre, cuando familiares alertaron a la Policía sobre la situación. Al llegar al domicilio en Pasankeri, los agentes interrogaron al exconviviente de la víctima, quien se encontraba aparentemente ebrio y afirmó que la agresión había sido perpetrada por otros familiares, señalando que la causa de muerte era la expulsión de sangre por la boca de Rosa.
Posteriormente, familiares de la víctima arribaron al lugar y denunciaron que el acusado había enviado fotografías de Rosa con lesiones visibles y sin ropa, responsabilizándolos por las heridas. La falta de coherencia en las declaraciones, las contradicciones y la detección de lesiones tanto recientes como antiguas en el cuerpo de la víctima llevaron a la detención del exconviviente como principal sospechoso
