Bolivia concluyó el año 2025 con un total de 81 casos de feminicidio, lo que equivale a un incidente aproximadamente cada cuatro días, según cifras oficiales del Ministerio Público. Esta cifra representa una ligera disminución en comparación con los 84 casos reportados en 2024, aunque el feminicidio continúa siendo un problema persistente, especialmente en las principales ciudades del país, donde se concentra el 75,3% de los hechos.
El departamento con mayor número de casos fue La Paz, con 31 registros, seguido por Santa Cruz con 17, Cochabamba con 13, Potosí con ocho, Oruro con seis, Tarija con tres, Chuquisaca con dos y Beni con uno. Pando fue la única región sin casos reportados durante el periodo.
Las investigaciones de estos delitos están a cargo de las Fiscalías Especializadas en Delitos contra la Vida, presentes en las nueve jurisdicciones del país. Según el Fiscal General, Roger Mariaca, en el 98,76% de los casos se ha logrado identificar a los agresores, quienes han sido sometidos a procesos judiciales correspondientes.
El Ministerio Público ha implementado un modelo de investigación estratégica que busca no solo sancionar a los responsables con penas ejemplares, sino también garantizar justicia para las víctimas. Este enfoque ha sido fundamental para el trabajo exhaustivo realizado durante el año.
En cuanto al perfil de las víctimas, el grupo más afectado corresponde a mujeres entre 31 y 40 años, representando un tercio del total (33,33%). Le sigue el grupo de 21 a 30 años con un 28,39%, mientras que adolescentes y jóvenes de 13 a 20 años constituyen el 17,28% de los casos.
El Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) reportó que la causa principal de muerte fue la asfixia, presente en el 51,85% de los casos. Otros métodos letales incluyeron golpes o traumas (23,45%), uso de arma blanca (11,11%) y arma de fuego (4,93%). También se registraron muertes por quemaduras, intoxicación y otros mecanismos.
Un dato preocupante es que en más del 64% de los feminicidios, el agresor tenía una relación cercana con la víctima, siendo conviviente, pareja o esposo.
En Santa Cruz, la violencia contra las mujeres marcó el inicio y cierre del año. El primer caso registrado fue el asesinato a balazos de Sandra Colque, perpetrado por su expareja en San Julián, dejando en la orfandad a dos niños. A finales de 2025, la comunidad se conmocionó por el hallazgo del cuerpo de Roxana Rivero Viveros, de 34 años, encontrada dentro de un refrigerador en el Plan 3.000. La autopsia determinó que falleció por asfixia y heridas de arma blanca en la parte superior del cuerpo
