El año 2025 concluyó en Bolivia con un total de 81 casos de feminicidio y 29 de infanticidio, según datos oficiales proporcionados por la Fiscalía General del Estado. Estas cifras reflejan una leve disminución en comparación con el año anterior, especialmente en feminicidios, que pasaron de 84 a 81 casos.
En cuanto a los feminicidios, el departamento con mayor incidencia fue La Paz, registrando 31 casos, seguido por Santa Cruz con 17 y Cochabamba con 13. Otras regiones reportaron cifras menores: Potosí con 8, Oruro 6, Tarija 3, Chuquisaca 2 y Beni 1, mientras que Pando no reportó casos. El mes de junio destacó por un aumento significativo en la violencia, contabilizando 11 víctimas. Respecto a la edad de las víctimas, el grupo predominante fue el de 31 a 40 años, representando un tercio de los casos, seguido por mujeres de 21 a 30 años y adolescentes entre 13 y 20 años.
El Instituto de Investigaciones Forenses detalló que la causa principal de muerte en estos casos fue la asfixia, con un 51,85%, seguida por golpes o traumas en un 23,45%. Otros métodos letales incluyeron el uso de armas blancas, armas de fuego, quemaduras e intoxicaciones. En el 64,18% de los feminicidios, el agresor mantenía una relación cercana con la víctima, siendo conviviente, esposo o pareja sentimental. En cuanto a la respuesta judicial, se logró identificar y procesar a los responsables en un 98,76% de los casos, quienes se encuentran bajo diversas medidas legales.
En el ámbito de los infanticidios, Bolivia registró 29 víctimas en 27 casos, mostrando una reducción frente a los 38 incidentes del año previo. Cochabamba lideró esta estadística con 9 víctimas, seguida por La Paz y Santa Cruz con 7 cada uno. Potosí reportó 3, Oruro 2 y Chuquisaca 1, sin registros en Beni, Pando ni Tarija. Agosto fue el mes con mayor número de casos, sumando 6 víctimas infantiles.
El perfil de las víctimas infantiles indica que casi la mitad tenían entre 0 y 2 años, mientras que otros grupos afectados fueron niños de 9 a 12 años, 6 a 8 años y 3 a 5 años. Las causas de muerte más frecuentes fueron golpes o traumas (44,82%), asfixia (27,58%) e intoxicación por sustancias (17,24%), con otros métodos menos comunes como armas de fuego y blancas. En cuanto a la relación con el agresor, la madre fue responsable en el 20,68% de los casos, seguida por el padre, padrastro y ambos progenitores, reflejando un entorno familiar complejo en la mayoría de las situaciones.
Estos datos evidencian la persistencia de la violencia de género y la violencia contra la niñez en el país, subrayando la importancia de fortalecer las medidas de prevención, protección y sanción para garantizar la seguridad y los derechos de las víctimas
