Petrobras Bolivia confirmó que el proyecto de perforación del pozo exploratorio DMO-X3, situado en el área de San Telmo Norte, cuenta con todas las autorizaciones legales necesarias para su ejecución. Esta declaración se produce luego de que un grupo de personas bloqueara el inicio de las actividades, impidiendo el avance de las obras.
La compañía indicó que esta acción afecta sus derechos al libre tránsito y al trabajo, además de generar impactos negativos en actividades consideradas de interés nacional y estratégico para el país. En respuesta, Petrobras Bolivia ha recurrido a las autoridades competentes para proteger sus derechos, actuando dentro del marco legal y respetando los derechos humanos.
El proyecto DMO-X3 forma parte del Contrato de Servicios Petroleros suscrito con Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), aprobado por ley, que abarca la exploración y explotación en el Área San Telmo Norte. La empresa aclaró que esta zona se encuentra fuera de los límites de la Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía.
Para llevar a cabo las obras de acceso y la construcción de la planchada necesarias para la perforación, Petrobras cuenta con una Licencia Ambiental otorgada en julio de 2025, tras cumplir con todos los requisitos establecidos por la normativa boliviana. Este proceso incluyó una Consulta Pública realizada en enero de 2025 en el municipio de Entre Ríos y en la comunidad de Saicán, además de la elaboración y aprobación del Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental correspondiente.
Además, la empresa destacó su constante coordinación con las autoridades locales y las comunidades cercanas, manteniendo un diálogo permanente con las diez comunidades del cantón Chiquiacá. En estas reuniones se informó sobre los detalles del proyecto y las medidas implementadas para garantizar la seguridad ambiental.
Petrobras Bolivia reiteró su compromiso con el desarrollo sostenible, la protección del entorno natural y la comunicación abierta con las comunidades. La empresa opera en Bolivia desde hace 29 años y es responsable de la gestión de los campos Sábalo, San Alberto e Itaú en la región de Tarija
